Sáhara: el inexplicable giro de Sánchez para resolver el conflicto

Sáhara: el inexplicable giro de Sánchez para resolver el conflicto

Los Gobiernos de España, de derecha, centro, e izquierda, han mantenido una postura sobre el conflicto del Sáhara alineada con las resoluciones de la ONU.

De pronto, después de 47 años, Pedro Sánchez, jefe del Ejecutivo, da un sorprendente e inexplicable giro. No el Gobierno, porque una vicepresidente y cuatro ministros se oponen a ese cambio.

Ahora, da por bueno el plan de autonomía diseñado por Marruecos que deja al Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí con ciertas competencias cedidas.

Según una carta enviada por Sánchez al rey Mohamed VI y que literalmente ha leído José Manuel Albares, ministro de Exteriores, dicho plan es “la base más seria y realista” para solucionar el conflicto.

En contra de la postura mantenida por los Gobiernos de España de todos los colores, el Ejecutivo se alinea con Marruecos. Un giro sólo explicable desde la debilidad en esa materia de un Ejecutivo al que le aterra que el reino alauí abra las puertas de Ceuta y Melilla.

Es decir, que cede al chantaje marroquí para que no vuelva a suceder lo ocurrido en mayo del pasado año. La acogida a Brahim Ghali, enfermo, fue el detonante. Rabat chantajea y Madrid se arrodilla.

Sin embargo, este giro acerca de la solución del conflicto del Sáhara también traerá consecuencias. Una de ellas es la reacción de Argelia, que, por cierto, es uno de nuestros grandes suministradores de gas. Y no son buenos tiempos para buscar más enemigos.

Reacción política al cambio sobre el Sáhara

Otra ha sido la reacción de la oposición, Unidas Podemos, el sector morado del Gobierno y los socios que sostienen al Ejecutivo.

Para empezar, Yolanda Díaz, la vicepresidente segunda, se ha desmarcado de la nueva posición de Sánchez. Si hace unas semana se desmarcaba de su propia formación por el envío de armas a Ucrania, ahora ha dejado meridianamente clara su opinión.

La resolución del conflicto sobre el Sáhara Occidental debe “pasar por el diálogo y el respeto a la voluntad democrática del pueblo saharaui”, ha sentenciado.

Por su lado, Ione Belarra, líder de Unidas Podemos, ha abundado en esa tesis. El conflicto necesita de una “solución política justa, duradera y aceptable para todas las partes”, apuntó.

Es decir, lo que dice la ONU y las resoluciones del Consejo de Seguridad. Una solución que “prevea la libre determinación del pueblo saharaui”. “España no debe apartarse del derecho internacional”, reclamó en Twitter.

Asimismo, Alberto Garzón, ministro de Consumo y coordinador federal de IU, ha reaccionado en esa misma línea. El “pueblo saharaui es víctima desde hace mucho tiempo y no se puede mirar hacia otro lado”, señaló.

“Tiene derecho a expresar cómo quiere que sea su futuro mediante un referéndum libre, como desde 1995 estableció el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, sentenció.

Ocupación militar

Por su parte, Pablo Echenique, portavoz de la formación morada en el Congreso, ha sido muy crítico con el giro dado por parte de Sánchez.

“Marruecos está ocupando militarmente el Sáhara Occidental, en contra del derecho internacional y violando los derechos humanos de la población”, lanzó. Recordaba, así, que la situación es la misma que está sucediendo en Ucrania.

Pero ahí no acaban las críticas. Desde el principal partido de la oposición, Cuca Gamarra, en nombre del PP, ha pedido la comparecencia de Sánchez.

Al tiempo, ha calificado de “intolerable” que ese giro no se haya consensuado con los populares. Asimismo, ha preguntado si el Gobierno ha informado a Argelia del giro que se iba a dar.

“Consideramos intolerable que este cambio de una posición política de consenso tradicional […] se haga sin informar al principal partido de la oposición”, señala el partido en un comunicado. “Pone en evidencia cuál es la forma en la que Pedro Sánchez entiende ‘la política de Estado’”, censura.

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