La próxima pandemia vendrá del hielo

La próxima pandemia vendrá del hielo

Cuando todavía no hemos vencido al coronavirus, la comunidad científica viene advirtiendo de que la próxima pandemia puede estar más cerca de lo que pensamos. De hecho, se sabe que podría venir del hielo, del ártico más concretamente.

Enfermedades mortales como la viruela, el ántrax o el tétanos pueden conservarse en las capas de hielo durante miles o millones de años. “Hay virus que pueden sobrevivir durante decenas, cientos, miles y, en teoría, incluso millones de años en el hielo”, ha señalado el biólogo indio Anirban Mahapatra al diario Daily Star.

“Lo que está sucediendo es que estamos encontrando muchos animales muy bien conservados, como mamuts, descubiertos por el deshielo. Si estos animales se infectaron con virus y bacterias, entonces pueden contagiarlos a otros animales y personas”, explicó.

En estos días se habla con toda claridad de los efectos del cambio climático. Algunos de ellos ya son irreversibles, antes de lo previsto. Este lunes se presentó la primera parte del Sexto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU.

Más claros no pueden ser. Según sus modelos de predicción, a mediados de este siglo los países europeos mediterráneos podrían parecerse a Marruecos o a Irak.

Nadie duda ya de que el cambio climático está detrás de las olas de calor y de frío o de los incendios en Rusia o Grecia. O los de Estados Unidos, o Portugal y España.

A esos desastres hay que sumar lo que el biólogo advierte. Las temperaturas en el Ártico están aumentando a un ritmo dos veces mayor que en el resto del mundo. Es el efecto del fenómeno llamado amplificación polar.

El peligro mayor está en el permafrost, la capa de suelo permanentemente congelado, pero que no está completamente cubierto de hielo o nieve.

Así, el permafrost tóxico podría transmitir plagas a poblaciones enteras que no se han visto nunca expuestas a ciertos virus y bacterias. O que lo han estado, pero durante poco tiempo. Por tanto, esas poblaciones son menos inmunes.

El ejemplo podría estar en la viruela, como expone el experto. Esta enfermedad, que puede ser mortal, se considera erradicada en el mundo. Sin embargo, es probable que se encuentre en cientos o miles de cadáveres en todos los glaciares.

La próxima pandemia podría surgir de ahí. “Si lo que hay en el hielo es una infección respiratoria, como la COVID-19, entonces sí puede causar un brote importante. Debido a la naturaleza de los viajes globales, incluso durante la pandemia, las aldeas remotas pueden generar pandemias genuinamente globales”, apunta el biólogo.

“El problema más grande es el cambio climático, que no va a desaparecer. Tenemos que salvar el hielo ártico y el permafrost. Todavía tenemos una posibilidad para hacerlo”, alerta.

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