Los ministros socialistas, hartos de Pablo Iglesias

Los ministros socialistas, hartos de Pablo Iglesias

Mientras que Pedro Sánchez calla ante la deslealtad de Pablo Iglesias y sus lacayos, algunos ministros socialistas se remueven incómodos en sus butacas. El último movimiento de los morados ha sido disparar contra Margarita Robles, ministra de Defensa. Poco antes les había recordado que el presidente es Sánchez. Forma parte de la estrategia de desestabilizar al sector del PSOE en el gobierno de coalición.

El vicepresidente segundo lanza sus jaurías contra los ministros socialistas y lo hace donde mejor se mueven: las redes sociales. A su vez, teje una firme alianza con ERC y con Bildu.

El malestar en el seno del Gabinete va in crecendo. Robles lo manifestó claramente a cuentas de la crisis con Marruecos y la ola de migrantes hacia Canarias. Ninguno de los ministros implicados en el asunto es de color morado.

Por su lado, Nadia Calviño, la vicepresidente económica, lo dejó caer también en esta semana, pero cuidándose mucho de no mencionar el nombre de Iglesias.

Los ministros socialistas van con pies de plomo a la hora de manifestar sus opiniones y su hartazgo respecto al vicepresidente segundo.

Pero lo más sorprendente es que ni siquiera todos los ministros y ministras de la cuota morada entienden, ni respaldan, la estrategia de Iglesias. Y a medida que se baja en el escalafón, en los niveles técnicos, mayor es la sorpresa por la deslealtad del líder de Unidas Podemos.

No entienden esa campaña de desgaste interno ahora que son Gobierno. Sólo la respaldan, como no podía ser de otra manera, en la cartera de Igualdad, que dirige Irene Montero.

Los ministros socialistas están cansados de la arrogancia de Iglesias

Yendo más allá, lo más inquietante, y grave, es el silencio de Sánchez, que no ha llamado a capítulo a su vicepresidente ni una sola vez. Ha consentido las zancadillas, los insultos y que se atribuya logros que no le corresponden. Lo mismo con iniciativas que no son suyas.

Los morados campan a sus anchas. Nadie les pone freno y los ministros socialistas no saben muy bien qué hacer. Un día dicen que Robles es cercana a Vox, otro día presentan una enmienda a sus propios presupuestos, y otro defienden un referéndum en el Sáhara.

Torpedean, así, las gestiones de Presidencia y de Exteriores para tratar de convencer al Gobierno de Marruecos que cumpla con su parte del control de fronteras.

Entretanto Sánchez sigue callado, la ministra de Defensa es objetivo de la jauría de Iglesias porque representa la tradición constitucionalista del PSOE. A Calviño la atacan porque es el rostro de la ortodoxia económica y el lazo más fuerte con Bruselas. Bastante más que el del presidente.

Pocos se atreven a levantar la voz. Desde uno de los Ministerios implicados en la crisis migratoria en Canarias apenas musitan que el asunto “tiene mal arreglo”.

“La coalición acabará muy mal. El problema es el coste de esta bronca soterrada permanente”. Y advierten: “Sánchez debería dar menos importancia al show y a las apariencias, o le pasará como a Rajoy, que los problemas internos se le pudrirán y se lo llevarán por delante”.

En definitiva, avisan: en la práctica, el gobierno de coalición es un imposible.

2 thoughts on “Los ministros socialistas, hartos de Pablo Iglesias”

  1. Empezaré diciendo que soy votante de izquierdas y me parece muy mentira que Pablo Iglesias, al cual considero, persona inteligente y formada, no entienda el rol que las circunstancias políticas de este pais le ha dispensado.
    Parece mentira que no entienda el papel que le corresponde en este momento para consolidar este gobierno de izquierda y hacer posible los cambios, sobre todos en los
    aspectos social y económicos.
    Si no es en coalición con el otro partido fundamental que se asoma a la izquierda.
    Cuando van a tener otra oportunidad?
    Por favor reflexionar y no dejéis pasar la oportunidad!!

    Cuando van a tener ellos otra oprtunidad?

    aspecto social que este pais merece y en justiciaq hayque

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.