Casi dos mil detenidos en Rusia

Casi dos mil detenidos en Rusia

Continúan las protestas en Rusia exigiendo la liberación del opositor ruso Alexei Navalni. Las fuerzas de seguridad han detenido a casi dos mil personas. Al menos, 1.777, según la organización de defensa de los Derechos Humanos OVD-Info.

Esta ONG asegura que se practicaron 806 detenciones en San Petersburgo y otras 119 en Ufa. Casi todos los arrestados permanecieron bajo custodia policial durante hora. Incluso, algunos tuvieron que pasar la noche en el calabozo.

En cambio, en el Kremlin afirman que “no ven razón” para evaluar las protestas. Según ha manifestado Dimitri Peskov, portavoz del Gobierno ruso, “el tema corresponde a los organismos del orden público, no del Interior”.

Por otro lado, miles de manifestantes protestaron en Moscú pidiendo la dimisión de Vladimir Putin, presidente de Rusia. Al tiempo, coreaban “¡Libertad! ¡Libertad!”.

Además, antes de comenzar las manifestaciones, las fuerzas de seguridad arrestaron a Liubov Sobol y a Kira Yarmish, dos colaboradoras de Navalni.

Por su parte, Human Rights Watch (HRW) ha defendido el derecho de los ciudadanos rusos a manifestarse. No obstante, desde esta ONG admiten que esta vez ha habido menos violencia y brutalidad policial, comparado con las protestas de enero y febrero.

Damella Aitkhozhina, investigadora de la organización, afirma que “las autoridades enseguida aseguran que sin presencia policial estas protestas se vuelven violentas. Pero ahora se ha demostrado que no hay pruebas para respaldar esto”.

Así, la ONG denuncia la elevada presencia policial en varias zonas de Moscú y San Petersburgo. Según imágenes de las manifestaciones, se ve a varios policías utilizando pistolas eléctricas contra los manifestantes.

Las autoridades de Rusia no autorizaron las manifestaciones

Las autoridades, como en otras ocasiones, han negado a los ciudadanos la posibilidad de manifestarse. Para esta ocasión se han servido de las restricciones preventivas contra el coronavirus.

Aitkhozhina, en cambio, se pronunció indicando que “los rusos tienen derecho a protestar y las autoridades tienen la obligación de proteger y facilitar ese derecho”.

Al tiempo, aseguró que la “ausencia de abusos” ha sido ahora un buen síntoma. Con todo, matizó, “no deberían producirse arrestos arbitrarios en represalia por ejercer un derecho”.

El opositor ruso Navalni fue detenido en enero, lo que generó una ola de protestas, con miles de detenciones. Los incidentes tuvieron respuesta de la Unión Europea, que advirtió a Rusia con imponer sanciones. Esto provocó la reacción de Moscú, que valoró, incluso, romper relaciones con la UE.

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