Barcelona: otra noche en llamas

Barcelona: otra noche en llamas

Novena noche la del sábado de disturbios en Barcelona, después de dos días sin altercados, que se saldó con 16 detenciones y un furgón de la Guardia Urbana ardiendo.

Con la excusa de protestar por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel, los violentos volvieron a la Ciudad Condal. Y lo han hecho otra vez quemando material urbano y locales comerciales privados. Atacaron la comisaría de la Guardia Urbana en la Rambla.

El suceso más grave se produjo cuando, como decimos, los manifestantes lanzaron cócteles Molotov contra un vehículo de la policía local. Un agente se encontraba en el interior.

Además, estos vándalos alimentaban el fuego con líquidos inflamables a la vez que otros trataban de entrar en el interior del furgón. Pretendían atacar al policía que se encontraba al volante.

Mientras, otros grupos de violentos lanzaban bengalas, petardos y objetos incendiarios contra los agentes que, en línea, trataban de dispersarlos. En paralelo, prendieron fuego la entrada del Hotel NH Calderón y destrozaban las puertas de cristal de acceso al establecimiento.

Se reproducen los saqueos a negocios en Barcelona

Asimismo, perpetraron ataques a varias oficinas de La Caixa y saquearon grandes superficies como el Decathlon de la calle Canuda o Zara, en Plaza Cataluña. El establecimiento de deportes y la de moda ya fueron objetivo de estos vándalos sin excusa en los disturbios de la semana pasada.

Poco antes de la 22:00 horas en que entra en vigor el toque de queda los disturbios se disolvieron, no sin antes quemar contenedores. Además, el mobiliario urbano se ha visto seriamente dañado, con macetas, vallas y bancos destrozados o usados como barricadas.

Así, los Mossos d’Esquadra detuvieron a 13 manifestantes en Barcelona bajo la acusación de atentado a los agentes y desórdenes públicos. Por su lado, la Guardia Urbana detuvo a otras tres personas por robo con fuerza en un quiosco. Las fuerzas policiales han requisado pintura, pirotecnia, piedras y aguarrás.

Por su parte, Pedro Sánchez mostró su apoyo a “la Guardia Urbana, Mossos y agentes de Policía” condenando estos “inaceptables actos de vandalismo y violencia que está sufriendo esta noche Barcelona”.

En cambio, Pablo Casado ha aprovechado la ocasión para censurar la “irresponsabilidad” de aquellos que desde el Gobierno “amparan y jalean” los disturbios. También ha criticado la “intolerable pasividad” del Ayuntamiento de la capital catalana y de la Generalitat de Cataluña.

Asimismo, Pere Aragonès, presidente en funciones catalán, ha reprochado en redes sociales estos actos violentos. “El saqueo y destrozo de comercios, la quema de mobiliario o el ataque a trabajadores públicos no son ni libertad de expresión ni de manifestación”.

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