“Preocupación justificada”, por Francisco Estepa Vílchez.

Francisco Estepa Vílchez.

Aunque después de estos meses, muchas personas hacen su vida como si ya hubiese desaparecido el peligro por la COVID-19, ya sea acudiendo a corridas de toros, a fiestas nocturnas multitudinarias o a manifestaciones anti mascarillas, la verdad es que existe una gran preocupación en la población con hijos en edad escolar. A pesar de los miles de millones que el Gobierno de España ha transferido a los Gobiernos de las comunidades autónomas y que son las que tienen las competencias en educación y universidades, la falta de aplicación de esos fondos en políticas reales que reduzcan las posibilidades de contagio, está permitiendo que se dirijan las miradas hacia el Gobierno central, ese mismo Gobierno central al que no hace mucho, los mismos Gobiernos autonómicos que no están contratando profesorado, enfermeros y enfermeras o personal de refuerzo y rastreadores, le reclamaban el fin del Estado de Alarma. Algunas comunidades autónomas están haciendo una oposición destructiva a costa de nuestra salud.

Es comprensible el aumento del desconcierto entre la población ante la aparente falta de eficacia, ahora que las comunidades autónomas tendrían que haber tomado el relevo en muchas cuestiones que durante algunos meses, se ocupó el Gobierno de España, aunque las competencias autonómicas nunca las perdieron las comunidades. Pero es que además esto le viene bien a quienes se oponen a nuestro modelo territorial y añoran una España grande con un único gobierno que lo controle todo y a todos. La falta de confianza en nuestra Constitución por parte de quienes no confían en la ciudadanía y en el cambio de privilegios de unos pocos por derechos para todos, es lo que les lleva a ser un obstáculo para la búsqueda de soluciones a los problemas existentes y estar más interesados en generar crispación y preocupación hacia las instituciones, en lugar de tratar de tomar medidas para dar confianza a la ciudadanía y resolver los problemas.

Con más de 8.000 municipios en España, entiendo que las autoridades, al igual que las del resto de países, traten de retomar la vuelta a la normalidad en la educación puesto que todos los municipios no están en la misma situación, pero es que no estamos en un escenario de normalidad y la falta de políticas autonómicas y el retraso en la presentación de medidas, como por ejemplo, en la Comunidad de Madrid o en la de Andalucía, hacen que el comienzo de curso provoque una preocupación justificada en los padres y madres, que en muchos casos se encuentran con otro problema adicional a los ERTES, el desempleo, las medidas higiénicas preventivas  y la reorganización de la vida familiar cuando conviven menores, adultos y personas mayores en el domicilio familiar.

Ojalá algún día señor Moreno Bonilla, Presidente andaluz, comparezca en el Parlamento de Andalucía y nos explique a dónde han ido a parar los 2.000 millones de euros que le ha transferido el Gobierno de España, porque eso también me tiene preocupado.

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