Ntaganda, señor de la guerra del Congo, condenado a 30 años por el TPI

Ntaganda, señor de la guerra del Congo, condenado a 30 años por el TPI

30 años de cárcel es la condena que el Tribunal Penal Internacional (TPI) ha impuesto a Bosco Ntaganda, señor de la guerra en República Democrática del Congo (RDC), por 18 crímenes de guerra y contra la Humanidad.

Ntaganda fue declarado culpable en julio, acusado de asesinato, destrucción de la propiedad de los adversarios, esclavitud sexual, instigación de ataques contra civiles, persecución, reclutamiento de menores de 15 años en un grupo armado para su participación en hostilidades, saqueo, traslado forzoso de población civil y violación.

Los magistrados, que han dictado el fallo por unanimidad, han atendido a “la gravedad de los delitos y el nivel del daño causado por cada delito así como la culpabilidad de Ntaganda, en particular su nivel de intención y grado de participación”, según el comunicado emitido por el TPI.

Se han dictado condenas específicas por cada uno de los delitos y van de los 8 a los 30 años. Esta pena es la mayor dictada por esta Corte. Además, se ha dictado una condena global conjunta.

En cambio, ha desestimado la cadena perpetua, al entender que no se daban las condiciones para ella, y teniendo en cuenta que en esas circunstancias el tiempo de encarcelamiento no puede ser mayor de los 30 años, estableciendo, así, este periodo en la condena.

De esos 30 años, se restarán los 6 que Ntaganda lleva en prisión desde su detención en marzo de 2013. Tampoco han estimado los magistrados imponer una sanción económica. Cabe recurso de apelación por parte de la acusación y de la defensa en un plazo de 30 días.

Conocido como Terminator, ha sido juzgado por los actos cometidos en 2002-2003 cuando era el segundo del Estado Mayor de la milicia Unión de Patriotas Congoleños (UPC), grupo activo en el este de RDC. También fue uno de los fundadores del M23, un grupo rebelde activo en el este del país entre 2012 y 2013.

Según el TPI, la UPC y las Fuerzas Patrióticas de Liberación del Congo (FPLC), su brazo armado, se involucraron en el conflicto en Ituri entre 2002 y 2003 y “su conducta contra la población civil fue el resultado de una estrategia preconcebida”.

Para la defensa de Ntaganda, el ahora condenado fue un comandante leal y disciplinado y su implicación en los hechos “provocó menos víctimas en lugar de más”.

En 2006, el TPI ordenó la detención de Ntaganda, pero no se produjo su arresto hasta 2013, cuando el señor de la guerra congoleño se entregó en la embajada de Estados Unidos en Ruanda. Pidió ser entregado al TPI después de haber escapado de RDC a causa de las guerras internas entre los grupos armados del país. El juicio se inició en 2015.

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