Luis Enrique vuelve a ser el entrenador de ‘la roja’

Luis Enrique vuelve a ser el entrenador de 'la roja'

La selección española de fútbol vuelve a estar a las órdenes de Luis Enrique y así lo anunció ayer Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en rueda de prensa. En ella, señaló que la devolución del cargo al técnico asturiano era “era una obligación moral, laboral y de compromiso”.

De las circunstancias por las que Robert Moreno, que sustituyó a Luis Enrique, deja el puesto, Rubiales apenas se limitó a leer el mensaje que el barcelonés le envió: “Quiero acordar mi salida y no ser un impedimento para la vuelta de Luis Enrique”, citó textualmente.

En cualquiera de los casos, ‘excusatio non petita accusatio manifesta’. El presidente federativo quiso abundar en detalles y argumentos que justificaran la actuación de la RFEF tanto con Moreno como por el técnico gijonés.

“Con Robert Moreno firmamos un contrato en el que le dejamos claro que el día que Luis Enrique quisiera volver, volvería. Nadie se puede sentir engañado, todo el mundo sabía que si Luis Enrique quería volver tendría abiertas las puertas de la selección”, dijo Rubiales.

Lo cierto es que la falta de trasparencia del dirigente federativo en según qué asuntos es una tónica, pese a que trata de vestirlo, habitualmente, de justo lo contrario. Afirmó que era “·fundamental” que la prensa conociera “la verdad” –su verdad- tras lo que se había suscitado.

Aseguró que en la Federación siempre han sido “muy trasparentes” e indicó que había hablado con el asturiano en dos ocasiones, una “el 31 de octubre en Zaragoza”, acompañado por José Francisco Molina, director deportivo de la RFEF, y otra el pasado lunes.

“Nos enteramos por Robert que Luis Enrique quería volver. En Zaragoza, Luis Enrique nos lo confirma y Molina me dice que tenemos que hablar con todo el mundo tras la fase de clasificación –de la Eurocopa- para no distorsionarla”, explicó.

El domingo, Molina habla con Moreno y éste “le dice que quiere saber qué queremos hacer con él y le exige qué es lo que se piensa. Molina le dice que si Luis Enrique quiere volver a liderar el proyecto que empezó, íbamos a valorar esa posibilidad. Pero nadie había negociado su vuelta, ni tampoco con ningún otro”, siguió explicando.

Los hechos se precipitan con el mensaje del que dirigió el encuentro España-Rumanía en el que La Roja endosó una manita a los rumanos, asegurando la primera plaza del grupo. Ante la “gravedad de la situación”, el dirigente federativo llamó a Luis Enrique a instancias de Molina.

“Le llamo, le cuento lo que pasa y le pido si estaría dispuesto a volver, y me dice al momento que sí y que vuelve encantado y que gracias por cumplir nuestra palabra”, recordó.

A las 10:00 horas de ayer estaba convocada una reunión “para hablar tranquilamente” con Moreno. En cambio, no se presentó y envió a “dos abogados”. En su línea de trasparencia, Rubiales no dijo si el catalán había sido despedido o había dimitido. Tan solo dijo que había habido una “decisión”.

Se apresuró a aclarar que “siempre hemos actuado con respeto, integridad, transparencia y rigor. La RFEF es coherente con el mensaje del primer día y es leal con las personas, tanto con Luis Enrique como con Robert, sólo ha cambiado los tiempos la exigencia de Robert del domingo pasado”.

El 19 de junio, quiso destacar el presidente de la Federación, Moreno no fue presentado como un “seleccionador temporal”. “Dijimos que iba a ir a la Euro, salvo que Luis decidiera volver a su puesto, lo dijimos por activa y por pasiva”, insistió.

Sin embargo, Rubiales evitó en todo momento entrar en si hay algún problema entre el asturiano y el que secularmente ha sido su segundo. “Ni Molina ni yo entramos, Luis Enrique tendrá que decidir sobre su ‘staff’”, quiso zanjar.

“Molina me ha dicho que no estábamos para mediar. No podemos coartar y Luis Enrique decidirá cómo y de qué manera va a trabajar. La única petición suya cuando hemos hablado hoy es que quería ser él el que respondiese a las preguntas sobre su ‘staff’”, aclaró.

“Si estamos aquí, es porque ha pasado algo diferente a lo planeado. Queríamos planificar con tranquilidad hasta el 1 de enero y no sé qué ocurrió para que Robert nos dijese que no seguía, pero lo precipitó todo y por eso hable con Luis Enrique”, trataba de excusar.

“Creo que hemos actuado bien a todos los niveles, no encuentro un fallo de Molina ni de mi equipo de comunicación. Nuestra obligación es dar soluciones y lo hemos hecho conforme a nuestros criterios, aunque nos hubiera gustado que fuese más agradable”, manifestó el presidente federativo.

Y al final, cargó más las tintas: “Hemos confiado en él y somos los que le hemos dado a conocer, ahora es un entrenador conocido que no va a poder dirigir a la selección en la Euro por un compromiso, pero hemos sido justos no, justísimos con él. No nos arrepentimos de elegirle porque seguíamos con el mismo proyecto y suavizábamos una posible vuelta de Luis Enrique. Creo que volveríamos a actuar dando los mismos pasos, aunque la salida de Robert nos hubiera gustado de otra manera. El final de la historia era con él de seleccionador o dando un paso al lado de manera planificada”, intentó justificarse.

Luis Enrique seguirá como seleccionador hasta que acabe la participación de España en el Mundial de Catar de 2022, aunque no hayan firmado “nada”: “No hemos firmado nada, pero me ha dicho que le gustaría cerrar el ciclo hasta Catar. Independientemente del resultado de la Euro, nuestro deber moral y por ser un excepcional entrenador, es darle un periodo para que pueda continuar lo que comenzó. Tenía ofertas, seguramente mejores a nivel económico, pero ha priorizado la selección”, concluyó.

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