La violencia desatada en el Congo

La violencia desatada en el Congo

ACNUR, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, ha mostrado su preocupación ante la creciente violencia en la zona este de República Democrática del Congo y, principalmente, en Beni, lugar donde más de cien personas habrían fallecido desde principios de diciembre.

Debido a la inestabilidad, en la zona se ha limitado el acceso, donde existe una operación, a manos de las fuerzas afines al Gobierno, dirigida contra los milicianos de las Fuerzas Aliadas Democráticas (ADF). “Los grupos armados han atacado a civiles y desplazados, matando a decenas de personas”, ha trasladado Charlie Yaxley, portavoz de ACNUR.

La violencia ha traído consigo “miles” de nuevos desplazados, “la gran mayoría de ellos mujeres y niños”. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados ha informado de la llegada a la ciudad de Beni de parte de estas personas, en la que, contando su interior y sus alrededores, se contabilizan ya a 275.000 desplazados.

El portavoz de ACNUR ha reconocido que las noticias de lo que sucede en la región es “difícil de verificar”, aunque, debido a las “alarmantes” informaciones que se reciben, el Alto Comisionado de la ONU cree que “hay personas atrapadas y bajo amenaza de grupos armados”. “Los secuestros y los ataques contra escuelas, centros médicos y comunidades indígenas también están aumentando”, ha avisado Charlie Yaxley.

Por ello, la agencia de la ONU ha realizado un llamamiento “urgente” con el fin de pacificar la zona y que puedan acceder de forma “inmediata” las organizaciones humanitarias y dar asistencia a la población que se encuentra amenazada por la violencia.

Por parte de ACNUR ya se está trabajando para ofrecer ayuda a los desplazados en la ciudad de Beni y sus alrededores, además de parar poder saber claramente lo que está sucediendo en la zona.

Charlie Yaxley ha destacado la atención especial que merecen los niños, “muchos de los cuales han perdido a sus padres y han llegado sin compañía”. “El reclutamiento forzado por parte de grupos armados es una amenaza real”, ha señalado el portavoz, temiendo por las situaciones de abuso, explotación y violencia que dentro de ese contexto pueden sufrir las mujeres.

Del mismo modo, Hervé Verhossel, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), ha indicado que ha sido suspendida de modo temporal la entrega de ayuda por parte del organismo debido a la inseguridad.

“Eso significa que miles de personas no recibirán asistencia alimentaria en los próximos días”, ha trasladado, antes de explicar que no está garantizada la seguridad de su personal debido a las dificultades de acceso a las zonas afectadas.

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