“La importancia internacional de la Jalsa Salana de Comunidad Ahmadía y su intolerable persecución”, Por Nico Ferrando.

Nico Ferrando

A lo largo del 2 de agosto tuvimos un acceso preferente a los impresionantes estudios de televisión que retransmiten a todo el mundo la Jalsa Salana, el nombre internacional que tiene la convención a la que estamos asistiendo. Estaban divididos en zonas geográficas. Los países musulmanes se llevaban la mayor parte del emplazamiento, con más de setenta pantallas de televisión y programación en vivo. La Unión Europea no se quedaba atrás y para Latinoamérica la señal se emitía desde Estados Unidos. “También se ve en Argentina” me dijo en un rudimentario español uno de los técnicos del control. La anécdota graciosa de esta actividad vespertina la puso la alcaldesa de Pedro Abad, a las que uno de los organizadores la presentó como “la mayor de Pedro Abad”. “De mayor nada” respondió espontáneamente, ante las risas de toda la delegación.

La Jalsa Salana es una especie de puesta de largo de la Comunidad Ahmadía en la que aprovechan para estrechar vínculos internos y externos, analizar la realidad que les rodea, realizar actos religiosos y mostrar a la sociedad su mensaje eminentemente pacífico que sobresale ante algunos llamamientos violentos que se realizan desde algunos países árabes. “Eso es solamente violencia, no es lo que está escrito en el Coran” afirmó rotundamente el Jalifa Hazrat Mirza Masrur Ahmad.

Asistimos a una grandilocuente exposición fotográfica sobre la historia de la Comunidad Ahmadía. Me impactaron algunas instantáneas en las que el Jalifa visitó España en Pedro Abad, Meco y Valencia, entre otros lugares. Solicité a la organización que tuviera a bien cederme las mismas para una próxima publicación sobre Karin Ilahi Zafar, primer misionero en España de la Comunidad Ahmadía.

Es presidente José Luis Rodríguez Zapatero les felicitó por su pacifismo que está intrínseco en su identidad. Les instó a profundizar en el mismo y a intentar impregnar el mundo musulmán de esta alentadora filosofía.

Hoy en día, lamentablemente, la Comunidad Ahmadía está perseguida tanto en Pakistán (por parte del gobierno y parte de la población) como en el resto de los países musulmanes. Donde carecen de libertad de culto. El motivo de la persecución es la afirmación que hacen sobre la muerte de Jesús en Cachemira y en su creencia en que Hazrat Mirza Ghulam Ahmad es el mesías prometido y el mahdi esperado.

Algunos países como Pakistán, en el formulario de obtención del carnet de identidad y/o pasaporte contiene un casillero en donde se refleja la religión a la que pertenece el ciudadano. Si el ciudadano quiere ser reconocido como musulmán debe aceptar y firmar como impostor y falso mesías al fundador de la Comunidad Ahmadía, Mirza Ghulam Ahmad. El objetivo de esta práctica es tener controlados a los áhmadis, privandoles derechos fundamentales como la participación política, construcción de mezquitas, etc. También de esta forma quedan privados de poder ir a la Meca para la peregrinación.

Desde España, un país que es conocido por el mundo por su tolerancia, evidenciamos esta anómala situación y deseamos que cese lo más pronto posible. Sirva este artículo para que tomemos conciencia de ello.

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