La Bolsa española pendiente de su recuperación tras siete años negros

Francisco Villanueva Navas

Por Francisco Villanueva Navas · @FranciscoVill87
Economista y periodista financiero
Los inversores no recuerdan un periodo tan largo de atonía bursátil, nuestro indicador de indicadores bursátiles, no es capaz de llegar a los 16.000 puntos obtenidos en plena bonanza económica en noviembre de 2007. El IBEX 35 ya no ha conocido esa cota desde esa fecha y el barómetro económico de la renta variable entró en barrena hasta su mínimo de 5.600 en pleno periodo negro de recortes, en pleno rescate país con el Gobierno de Rajoy; esto supone un retroceso del 65% del valor de capitalización de las empresas cotizadas… es decir una catástrofe de la que apenas se habla pero que mantiene el tono vital de nuestra economía en dudas.

El 24 de julio de 2012 el IBEX 35 tocó su mínimo en 5.656 puntos

El mercado es hoy más cauto y solo Metrovacesa ha salido a Bolsa en 2018. España estaba sumida en la peor crisis financiera de su historia reciente, provocada por la caída de Lehman Brothers y las hipotecas sub prime, y el selectivo español vivía otra jornada negra que lo dejaba en 5.956 puntos básicos. Un suelo del que salió gracias a que dos días después, el 26 de julio de ese mismo año, Mario Draghi salió a su rescate con unas palabras mágicas que devolvieron la calma a los mercados europeos y supusieron el inicio del fin de la crisis del euro.

Desde entonces, el principal índice de la Bolsa española ha recuperado un 62%, desde mínimos, de su valor bursátil y este lunes cerraba en 9.700 puntos básicos, tras varios intentos de asalto a los 10.000 puntos en los últimos tiempos. La mejoría experimentada por la Bolsa española se ha producido de la mano de la recuperación de la economía española.

Sin embargo, pese a que el PIB ya ha recuperado sus niveles precrisis, el Ibex 35 no ha vuelto a acariciar los 15.945 puntos que llegó a marcar en noviembre de 2007 al calor de una bonanza que escondía una burbuja que poco tardaría en estallar. Soñar hoy con pelear por los 16.000 puntos parece una quimera para la Bolsa española.

Con los vaivenes propios de las Bolsas, podría decirse que la normalidad ha intentado volver a los mercados españoles, pero no con la alegría de antaño. Así lo refleja el poco volumen de grandes operaciones de salida a Bolsa que se han registrado este año.

La memoria colectiva de los inversores no ha olvidado el susto de 2012 y tras las bruscas caídas que experimentaron los mercados a comienzos de 2018, con desplomes que recordaron los peores momentos de la crisis financiera que precipitó Lehman Brothers, la cautela se ha impuesto. Prueba de ello es que en el primer semestre de 2018 tan solo se ha producido una gran salida a Bolsa en el mercado español: la de Metrovacesa el pasado febrero. Este dato marca el peor arranque de año para este tipo de operaciones desde 2013, cuando tan sólo se atrevió Liberbank a estrenarse en los mercados.

Más espectacular que la recuperación de la Bolsa española ha sido la vuelta a la normalidad de la prima de riesgo. En un día como hoy, hace seis años, el diferencial español que se utiliza como principal medidor de la percepción marcaba 634 puntos, cerca de sus máximos históricos y muy lejos de los 92 puntos en los que se mueve en 2018 con un Gobierno en minoría en España y una guerra comercial acechando a los mercados, pero los mercados se fían de la España de Pedro Sánchez y de su gobierno monocolor socialdemócrata del PSOE.

El IBEX35 cumplió 25 años desde su estreno en la misma fecha de enero de 1992, coincidiendo con el nacimiento en España del mercado de Opciones y Futuros. Este índice es ponderado por capitalización y lo componen las 35 compañía más líquidas que cotizan en la Bolsa española. En estos años se ha convertido en el referente nacional e internacional del mercado de valores español y ha servido de subyacente para multitud de productos financieros.

El Ibex 35 tiene dos funciones: reflejar el comportamiento del mercado bursátil español y servir de activo subyacente en la negociación, compensación y liquidación de contratos de opciones y futuros sobre él mismo.

Los 35 del Ibex representaban entonces y siguen manteniendo un 90% del efectivo negociado en la Bolsa española, esto hace que la muestra sea suficientemente representativa del mercado y que, desde hace 25 años, se mida la evolución de la Bolsa a través de este índice.

El principal indicador español del mercado de valores en su ya dilatada trayectoria ha reflejado todo tipo de situaciones nacionales e internacionales. Así, desde su arranque, que marcó un cierre de 2.676,12 hasta el nivel actual, en torno a los 9.500, supone una revalorización del 255%, que se traduce en una media anual de ganancias del 6,82%. Su mínimo histórico lo registro en el año de su estreno, concretamente el 5 de octubre de 1992 en 1.873,58, mientras que su nivel máximo lo alcanzó el 8 de noviembre de 2007 al concluir la jornada en 15.945,70 puntos.

El dividendo vuelve a ser un factor decisivo e importante a la hora de valorar el rendimiento de la inversión en la Bolsa española durante los últimos años. Así, entre el 15 de enero de 1992 y las mismas fechas de 2017 el valor del Ibex 35 se ha multiplicado por cerca de 3,5 veces frente a casi 9 veces si tenemos en cuenta la reinversión de los dividendos satisfechos en esos 25 años por las compañías integrantes del Ibex 35. Estos datos equivalen a una tasa media acumulativa anual del 9,16% anual para el Ibex 35 contando con dividendos.

En los 25 años de vida del IBEX35 el ejercicio más alcista fue 1993 con una ganancia del 54,20%, seguido de 1996 que subió el 41,97%, mientras que los peores balances anuales fueron en 2008 con una caída del 39,43% y 2002 que perdió el 28,11%. Respecto a las variaciones diarias, la jornada más alcista del IBEX 35 fue el 10 de mayo de 2010 con una subida del 14,43%, tras diversas decisiones de organismos europeos alrededor del euro. La sesión de mayor descenso se produjo el 24 de junio de 2016 con una caída del 12,35% como consecuencia del Brexit.

El peso de los seis sectores del IBEX 35 en los 25 años que se conmemoran ha cambiado significativamente en tres y el resto mantiene después de tanto tiempo los mismos niveles de ponderación. Petróleo y Energía es el grupo que más peso pierde al pasar del 36,4% de 1992 al 19,4% actual, siendo los grupos de consumo (bienes y servicios) los que han crecido con fuerza, pasando Bienes de Consumo del 3% en 1992 al 14,6% en la actualidad, mientras Servicios de Consumo ha crecido del 2,5% en los inicios al 9,1% en 2017.

En los 25 años de vida del IBEX 35 el ejercicio más alcista fue 1993 (+54,20%), seguido de 1996 (+41,97%), mientras que los peores balances anuales fueron 2008 (-39,43%) y 2002 (-28,11%).

Ser componente del IBEX 35 supone para las compañías un escaparate de excepción, una fuente de financiación, les ofrece visibilidad, y actúa como indicador de prestigio y de buena imagen dentro, pero sobre todo, más allá de nuestras fronteras.

Durante este periodo, el IBEX 35 ha demostrado su solidez, su adaptabilidad y su resistencia al paso de los años y se ha convertido en un indicador fiel de la economía y un referente para la inversión. Es un barómetro de la economía en general y anticipa los ciclos, además todos y cada uno de los países de nuestro entorno han recuperado cotas y se acercan a máximos, EEUU lo ha conseguido ya con creces… aquí esperamos en el entorno de los 9.000 puntos… ¿llegaremos al casi 16.000 de 2007?

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