Holanda bloquea una salida europea

Holanda bloquea una salida europea

El pertinaz bloqueo de Holanda en las negociaciones para encontrar una salida común a la crisis económica provocada por el coronavirus amenaza no sólo las ayudas que una decena de países necesitan más, sino a la propia cohesión de la Unión Europea.

La reunión de los ministros de Finanzas de la UE empezó el martes a las 16:00 horas y tras 16 horas, se levantó sin acuerdo. Eso sí, se han emplazado a reanudar las conversaciones hoy a las 17:00.

La cuestión es que no se avanza, con dos facciones. De un lado los que apuestan por un Plan Marshall ambicioso en el que se alinean España, Italia, Francia y otros siete países. Un plan tanto económico como de unión fiscal y monetaria, con eurobonos o algún tipo de mutualización de la deuda que alcanzará cotas de ‘guerra’.

Al otro lado, Holanda, Alemania, Austria y Finlandia, que no están dispuestos a asumir en lo que otros países tengan que endeudarse. Francia y Alemania instan a sus compañeros a alcanzar un acuerdo.

No se trata de un descuido en los equilibrios económicos, sino de una pandemia que está afectando a todos y a todos arrastrará más pronto que tarde. Los contagios y las muertes siguen creciendo. Mientras que algunos países empiezan a ver una luz al final del túnel, a otros les queda un largo recorrido.

Bruselas reaccionó tarde, pero reaccionó y, acogiéndose a una cláusula de escape del Pacto de Estabilidad, liberó a los países de la UE de ese corsé. De este modo, los Gobiernos pudieron movilizar descomunales cantidades de dinero para mitigar los devastadores efectos económicos.

El BCE puso en circulación casi un billón de euros

Entretanto, también el Banco Central Europeo reaccionó y puso en circulación casi un billón de euros para mantener a raya las primas de riesgo. De esa forma, los países podrán seguir endeudándose casi sin límites.

El efecto conseguido es frenar la caída de las economías nacionales mediante el aval a créditos para empresas, ayudas a autónomos, permitiendo moratorias, rentas mínimas, prestaciones por desempleo y ERTEs. Todo un plan diseñado para gestionarse justo al revés que en la crisis financiera de 2008.

Quedan dos cosas por terminar de perfilar y una de ellas es el plan de recuperación económica. Y en eso están los 27 ministros de Finanzas. Mario Centeno, presidente del Eurogrupo, propuso utilizar los 250.000 millones del MEDE –el fondo de rescate de la Unión- para prestar a los países. A eso se añadían 200.000 millones del banco Europeo de Inversiones para las empresas y 100.000 millones del sistema de reaseguro de empleo SURE. Esto último como una ayuda con los ERTEs.

El MEDE enfrenta a Italia y Holanda

Las discusiones se centran en dos aspectos: el MEDE y los eurobonos. El primero enfrenta a Italia y Holanda. Giuseppe Conte, primer ministro italiano, se opone a usar el fondo de rescate para esta crisis porque implicaría sacrificios y recortes. Además, la intervención de las cuentas de los países.

A ello salió al paso Olaf Scholz, ministro alemán de Finanzas, quien aseguró que para esta ocasión no sería necesario llamar a la troika. Es decir, una parte, al menos, iría sin condiciones, salvo la de utilizar el dinero prestado para afrontar la crisis del coronavirus. Y por eso Italia no se fía.

Y lleva razón, porque un 2% del PIB sí tendría otras condiciones. En su caso, hablamos de 36.000 millones de euros. En el caso de España, de 25.000 millones. Hasta con 410.000 millones cuenta el MEDE para prestar.

A tal punto es la oposición que, en Italia, incluso hay protestas internas contra este fondo. Por tanto resulta poco posible y nada probable que el país transalpino acepte el MEDE, salvo que a cambio obtenga mucho.

La posición de España es transigir con que este fondo forme parte de la respuesta al coronavirus. Según Nadia Calviño, la vicepresidente económica, “España se financia bien en los mercados, no tiene necesidad de acudir al MEDE”. Deja, así, sola a Italia en su pugna frente a Holanda en esta batalla y puede resquebrajarse la alianza italoespañola de la última cumbre de líderes de la UE.

Países Bajos quiere mantener las condiciones actuales del MEDE

Holanda hace la guerra por su lado. No entiende que el uso del MEDE deba ir sin condiciones, una muestra clara de su ya famosa solidaridad. A tal punto es así que Wopke Hoekstra, ministro de Finanzas holandés -en la fotografía-, solicitó la apertura de una investigación a España e Italia por sus niveles de déficit y deuda. Excusa que utilizó para oponerse a rebajar las condiciones del MEDE.

Por fortuna, ni España ni Italia tuvieron que responder al solidario Hoeskstra. Lo hizo António Costa, primer ministro de Portugal, tildando la propuesta de “repugnante”.

Así las cosas, Países Bajos insiste en permitir ciertas condiciones rebajadas con tal de que se utilice el MEDE para una primera fase de emergencia sanitaria. En cambio, aplicar las condiciones normales, es decir, reformas, a otros gastos consecuencia de la crisis de la Covid-19.

Ahí no acaba el tema. Holanda también pone pegas al SURE, los 100.000 millones en el reaseguro de desempleo. Tampoco se fían, esta vez, de que pueda extenderse más allá de lo que dure la crisis del coronavirus.

Respecto a los eurobonos, Holanda también está fuertemente anclada en su obstinación. Lo malo es que en eso la respalda Alemania. Pero enfrente tiene a Francia, a quien se une España, defendiendo un fondo común y mutualizado de hasta el 3% del PIB de la Unión.

Pedro Sánchez lo dejó claro el sábado después de transigir con el MEDE. “Que nadie se equivoque. El Gobierno de España va a trabajar, va a defender y nunca va a renunciar a los eurobonos, porque eso es solidaridad, eso es Europa y desde luego la determinación del Gobierno de España en esto es total y absoluta”, afirmó.

Alemania se opone a los eurobonos

El problema es Alemania, secundada, además de por Holanda, por Austria y Finlandia. Ni hablar de mutualización de la deuda. Y aparece otro bloqueo, que es cómo dejar escrito en las conclusiones el plan de salida y reconstrucción.

Más allá, Países Bajos optaría simplemente con una donación de fondos “de los ricos a los pobres”, “como regalo, no como préstamo”, llegó a decir Mark Rutte, primer ministro holandés.

Por su lado, Calviño reiteraba que “queremos una unión fiscal que complemente la unión monetaria para shocks como los que estamos viviendo, y la emisión conjunta de deuda. Da igual que se llamen eurobonos, coronabonos, mecanismo dentro o fuera del Marco Financiero Plurianual… Es secundario, lo importante es estar unidos en los mercados financieros para que le economía se recupere sin aumentar las divergencias. Estamos trabajando en mecanismos de mutualización, con un vehículo nuevo o en el MFF para un fondo de recuperación económica”.

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