“Fernando Álvarez de Miranda”, por Jacobo Baquero.

Jacobo Baquero.

Hoy hace tres años falleció Fernando Álvarez de Miranda, una de las personas más importantes y destacadas en la actual democracia.

Como Presidente del Congreso en las Cortes Constituyentes rubricó con su firma la actual Constitución, por lo que hay que hacerle un merecido reconocimiento.

Un recuerdo a un hombre que luchó contra la dictadura, recordar que estuvo junto otros muchos participantes en el Contubernio de Múnich junto con Carlos Bru, debido a esto estuvo preso. Fue miembro del Consejo personal de Juan de Borbón

Hombre de consenso, que estuvo afiliado a la UCD, que ayudó a desmembrar el régimen franquista. Consolidar una democracia que estaba cogida entre alfileres, pero que hay que recordar que, si no hubiera habido hombres como Fernando, hubiéramos entrado más tarde al mundo democrático occidental, es decir a la Unión Europea, de ahí otra de sus pasiones junto a Carlos Bru en las oficinas del Movimiento Europeo, haciendo una labor importante en la construcción de Europa en España

Ayudó a dirigentes chilenos exiliados en España mientras hacía el General Pinochet las mayores tropelías en el país andino, Andrés Zaldivar, Héctor Casanueva, Patricio Alwyn, etc.

Me comentaba que al poco de finalizar la dictadura estuvo en Santiago y recuerdo una anécdota que me contó, que en una de las manifestaciones contra el régimen soldados o carabineros les apuntaron contra el coche en el que iban, quiere decir que literalmente se jugó la vida por lo que creía, que era la democracia.

Sus labores de embajador en El Salvador, mediando entre la guerrilla y el gobierno, atendiendo en la embajada a estos para llegar a un acuerdo de paz para acabar con la guerra civil que venía desangrando a dicho país, sufriendo un terremoto que devastó el país.

Cinco años siendo Defensor del Pueblo, ya su último cargo que llevó con la máxima disciplina, y llegó por consenso de los dos principales partidos el PP y el PSOE.

Tuve la suerte de conocerlo, conversar, compartir y aprender muchas cosas de él. Era una persona íntegra, inquebrantable, culta, generosa.

Ya han pasado tres años pero se le sigue echando de menos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *