“El 11-S en Cataluña y las “celebraciones” absurdas”, por Javier Marín Vázquez.

Javier Marín.

Llega el 11 de Septiembre y repican los tópicos existencialistas que permiten mantener el negoci de los grupos secesionistas en Cataluña, mientras gestionan 48 mil millones de € anuales de presupuesto.

Referèndum d`autodeterminació, amnistía, retorn dels exilats polítics, e independencia, son los elementos reivindicativos recurrentes que el Govern de la Generalitat planteará en octubre al Gobierno de España.

Seguimos con la hipocresía política por bandera. Ni el presidente Sánchez va a ceder; ni el President Aragonès espera conseguirlo. Se trata de seguir diciendo mentiras para mantener el engaño masivo, que a unos les reconforta en la esperanza y a otros les levanta sarpullidos.

Déjenme recordarles:

España es un estado social y democrático de derecho, desde hace 43 años.

España es una nación, desde que existe el concepto de naciones en el mundo.

España, con todas sus imperfecciones, es un país con 47 millones de habitantes; la 4ª potencia económica de Europa; y la 16ª de entre los 196 países del mundo.

La Constitución Española blinda el estado unitario, adjudicando la soberanía al conjunto del pueblo español, y no a una sola de sus comunidades autónomas.

Ningún ordenamiento jurídico internacional (ONU), contempla la posibilidad de secesión legal de una parte del territorio de ningún país.

Ningún país del mundo ha alcanzado la independencia, si no ha sido por medio de una revolución armada, y cuando así sucedió, lo fue para sacudirse de encima al país invasor que les había convertido en colonias. Ese derecho, el de autodeterminación, fue contemplado explícitamente solo para las colonias ocupadas por ejércitos imperiales extranjeros, en la Declaración Universal de Naciones Unidas de 1948. Ese proceso de descolonización se acabó bastante antes de finalizar el siglo XX.

En Euzkadi, un pequeño grupo de pretenciosos “gudaris vascos” se erigió en salvadores de la patria y durante 60 años, con las armas en la mano, y después de asesinar a 850 personas, se retiraron derrotados, a pesar del apoyo político y económico de su burguesía local, que nos regalaron aquella famosa frase justificativa: Estos jóvenes valientes le dan patadas al árbol y nosotros recogemos las nueces” (Javier Arzallus).

Cataluña representa el 19 % del PIB español; y Euzkadi el 6 %. Entre las 2 CCAA suman 10 millones de personas, un cuarto del total de la riqueza y población nacional.

¿Conocen vds. algún país del mundo que haya sido capaz de auto-amputarse una mano y un pié, o de permitir que lo hicieran otros, para retroceder en todos los ámbitos de calidad de vida y convivencia?

Eso no va a pasar nunca, y todos los dirigentes políticos lo saben, los que embisten cada 11-S para entretener a su afición y los que los torean.

Repiten siempre los mismos e increíbles mantras:

“España es una dictadura que ahoga nuestras libertades

Una malvada dictadura que les paga puntualmente sus inmerecidos y onerosos sueldos y gastos suntuarios. Sus liberados; sus sedes; sus aparatos de propaganda (incluidos la CORPO y TV3). Una dictadura que les facilita que puedan seguir adoctrinando a los niños en las escoles catalanes, las mismas que se niegan a cumplir las sentencias judiciales de enseñar el idioma español y catalán en una proporción de 25 y 75%. Una dictadura tan pérfida que les otorga el mando sobre 17.000 pistolas cuatribarradas, y les da las llaves de sus cárceles… Cítenme vds. una sola dictadura en el mundo que reúna estas características tan crueles…

Tardà ya advirtió a sus correligionarios más exaltados diciéndoles “Quien se crea que el 48% puede imponer la independencia de Cataluña al otro 52%, es que es imbécil” Pués eso, ni con el 60 ni con el 90%. Lo que no consiguieron en el País Vasco a tiros, no lo van a conseguir en Cataluña quemando contenedores ni dando golpes de estado autonómicos.

Y si ellos saben que ni por medios legales, ni por medios violentos van a alcanzar jamás la secesión.

¿No sería ya hora de reflexionar sobre qué sentido tiene financiar a partidos políticos, que mantienen su estructura y los sueldos de sus liberados políticos (diputados y senadores), con el único objetivo de segregar la economía y la ciudadanía del mismo Estado que les está pagando religiosamente sus sueldos de los PGE?

1 thought on ““El 11-S en Cataluña y las “celebraciones” absurdas”, por Javier Marín Vázquez.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *