Editorial “Caiga quien caiga”

La corrupción es como una enfermedad resistente a los antibióticos. La impunidad puede erradicarse por parte de la democracia. Lo que más hemos condenado de siete años de gobierno del Partido Popular no ha sido la corrupción, que también, sino la impunidad.
La condición humana es pequeña y, como tal, es capaz de pervertirse por cuestiones materiales o, incluso, por asuntos inmateriales. Hay libros que narran la historia de la corrupción, el relato perverso desde antes del hombre de Neardental de hechos que conducen a la conclusión de que la corrupción vino para quedarse.
Sin embargo, si no luchas contra la corrupción, acabas formando parte de ella. El constante trabajo de jueces, políticos honrados, fuerzas de seguridad del Estado, en la lucha contra la corrupción, debe redoblarse si queremos salvar nuestros principios, nuestras libertades y nuestra democracia.
Caiga quien caiga. Sin pestañear. Comprendiendo que la corrupción puede afectar a todos los partidos políticos, pero solamente deben ser votados, aquellos que no defienden a sus compañeros por el mero hecho de serlo, aunque sean sospechosos o condenados por hechos que avergonzaría a cualquier familia.

1 thought on “Editorial “Caiga quien caiga””

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.