Cómo ahorrar gasolina en Navidad

Cómo ahorrar gasolina en Navidad

Según los datos recogidos en 2017, los españoles gastaron un promedio de 633 euros en gasolina, tendencia que se mantiene en nuestros días, lo que sitúa a nuestro país en el país europeo donde más se gastó en gasolina.

Tal como han apuntado los indicadores Habits Big Data, de la empresa AIS Group, la cual analiza los hábitos de consumo de los ciudadanos españoles, se alcanza un gasto anual por persona de 1.200 euros en gasolina.

Ante esta situación, es necesario el ahorro en combustible. Existen numerosos consejos, como acudir a la gasolinera más barata, pero, a continuación, vamos a analizar una serie de prácticas que debiéramos llevar a cabo.

Evitar pegarse a otros coches: si conducimos pegados al coche que va delante, nos vemos obligados a pisar repetidamente el freno, para luego tener que acelerar y ajustar la marcha. Esto supone un desperdicio de gasolina, al tener que frenar y acelerar una y otra vez. Por ello, se recomienda mantenerse a una distancia prudencial, para tener libertad suficiente y conducir a tus anchas.

Equilibrar la velocidad: este consejo no ha de malinterpretarse, pero si conducimos a la velocidad límite, se optimiza la eficiencia de la gasolina. Según los expertos, la velocidad alta hace que el consumo de combustible sea óptimo, pero esa velocidad no debe ser exagerada. La adecuada sería de unos 80 kilómetros por hora. A partir de esa velocidad, si vamos aumentando, la eficiencia del consumo disminuye. Se ha precisado que cada 8 km/h de velocidad mayor a los 80 km/h, el gasto aumenta. Lo que queda absolutamente claro es que el equilibrio es la pieza clave para ponerse ante el volante.

Acelerar poco a poco: normalmente, después de detenernos, queremos acelerar rápidamente, pero haciendo eso quemamos combustible extra de modo innecesario. La recomendación es acelerar lentamente hasta lograr la velocidad deseada, porque de lo contrario provocamos que nuestros neumáticos se desgasten. Ahorrar gasolina mientras se conduce es fácil, si el uso del acelerador y el freno se reduce al mínimo.

Conducir suave, quedándose en un solo carril: si el coche baja la velocidad y luego la subimos bruscamente, repitiendo ese círculo vicioso, lo único que hacemos es derrochar gasolina. La mejor opción es tener una posición constante sobre el acelerador para que, de este modo, se gaste el mínimo combustible.

Para que quede más claro: en una pendiente de subida hemos de dejar que el coche pierda velocidad para luego recuperarla en la pendiente de bajada. Hacer lo contrario resultaría totalmente negativo.

Del mismo modo, hacer zigzag entre carriles es un gasto innecesario de energía ya que aumentamos y disminuimos la velocidad al encender las luces de cruce. El consejo es mantener la paciencia y permanecer en un solo carril.

No es necesario llenar el depósito a cada rato: tener siempre el depósito de gasolina al máximo perjudica a nuestro bolsillo. Un coche pesado gasta menos gasolina, un modo de mantenerlo menos pesado es dejar que el depósito se vaya quedando vacío. Si observamos que en nuestro depósito queda un tercio de gasolina, no vayamos a repostar inmediatamente, ya que el último tercio suele durar más que el primero.

Otro gran reto en Navidad es lograr la gasolina más barata. En ocasiones, la gasolina es más cara determinados días de la semana en ciertos países y ciudades. Por ello, deberíamos estudiar el terreno y calibrar cuál es el momento adecuado de reponer nuestro depósito.

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