Acusan a Reino Unido de estar detrás de las protestas de Hong Kong

Acusan a Reino Unido de estar detrás de las protestas de Hong Kong

Jeremy Hunt, ministro de Exteriores británico, ha salido al paso de las acusaciones por las que se vincula a Reino Unido con las protestas violentas en Hong Kong en contra de la ley de extradición a China. Medios oficiales del gigante asiático responsabilizaban a “ideologías occidentales” de promover las movilizaciones en la ciudad autónoma.

En Hong Kong se disfruta de ciertas libertades de las que no puede hacer uso en el territorio continental chino, entre ellas el derecho de protesta. Amparándose en ello, cientos de manifestantes asaltaron el pasado lunes la Asamblea Legislativa hongkonesa, después de varias semanas de protestas contra una ley de extradición al continente que otorga a Pekín competencias para procesar a activistas en sus tribunales.

La tensión entre China y Reino Unido se ha incrementado a cuentas de los hechos sucedidos en Hong Kong. Más aún después de que Hunt lanzar a la advertencia a Pekín de las consecuencias que el gigante asiático tendría que afrontar si incumple los compromisos adquiridos en la Declaración Conjunta suscrita por ambos los países cuando recuperó la soberanía de la región administrativa especial en julio de 1997, asegurando que los mantendría durante al menos 50 años, bajo la fórmula “un país, dos sistemas”.

Con todo, medios oficiales chinos han responsabilizado a Reino Unido, Estados Unidos y otros países occidentales de haber respaldado a los manifestantes.

El ministro de Exteriores británico hizo hincapié, en declaraciones a la radio de la BBC, en su condena a la violencia en las protestas en Hong Kong: “Déjenme ser claro con lo que he dicho. Dije que condeno, y como Reino Unido, condenamos toda la violencia, y las personas que apoyan a los manifestantes prodemocráticos deberían estar bastante consternadas por las imágenes que hicieron”, afirmó.

El también candidato a suceder a Theresa May en la jefatura del partido conservador británico y, por extensión, como primer ministro, mostró su disconformidad con la reacción de China, que sostiene que Reino Unido no tiene más responsabilidades con Hong Kong. “No creo que sea una gran sorpresa que China reaccionara de esa manera, pero tienen que entender que Reino Unido es un país que cumple sus obligaciones internacionales y lo que estaba diciendo no era nada polémico. En realidad, es lo que firmamos en 1984 y que está en vigor durante 50 años y que esperamos que todas las partes cumplan”, señaló en alusión a la Declaración Conjunta en la que se establecían las condiciones de cesión de la antigua colonia británica al gigante asiático y por la que se garantizan sus libertades.

“Lo que yo estaba diciendo es que habrá graves consecuencias si el acuerdo internacional legalmente vinculante entre Reino Unido y China es incumplido”, insistió, para luego recordar que la ciudad autónoma tiene un “poder judicial independiente”.

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