Los relatos de Aina. “Aprender”, por Aina Rotger.

Aina Rotger Carlón.

Cuando apareció por clase con aquella piel translucida y nos mandó callar, todos empezamos a reírnos y tirarnos bolas de papel. Él se quedó muy serio transparentando su enfado, luego su ira.

No callamos en aquellos dos meses, le pintamos la pizarra, le borramos las fórmulas y le tiramos la silla por la ventana. A nuestros catorce años solo queríamos divertirnos llenos de energía destructora. Después él se rompió, nos dijeron que tenía una depresión y le llamamos el hombrecillo de cristal. Los demás profesores, más opacos, aguantaron y al final nos domesticaron un poco, pero no aprendimos casi nada, excepto Lucía que era la empollona de la clase.

Ahora que la depresión se ha plantado en mi vida y yo también me he vuelto una mujer de cristal que transparenta tristeza y se ha roto por dentro, sin trabajo y con un divorcio a cuestas, me acuerdo mucho del hombrecillo de cristal, y me pregunto que habrá sido de él, y siento que todos somos un poco de vidrio transparente según las circunstancias , eso es lo que he aprendido de él, algo dejó, aunque no fueran fórmulas matemáticas que habrían hecho que las cuentas en mi divorcio salieran a mi favor y no esta pensión transparente que no me da para vivir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.