Grupos antisistema, ajenos al catalanismo, siembran el caos en Cataluña frente a la pasividad de la Generalitat

Grupos antisistema, ajenos al catalanismo, siembran el caos en Cataluña frente a la pasividad de la Generalitat

Hasta Quim Torra, presidente de la Generalitat, admite que grupos de infiltrados están sembrando el caos y dañando “la imagen del independentismo”, solo que lo aprovecha para su propio beneficio y atacar a los no independentistas y al Estado español.

Con todo, “no hay justificación ni para quemar coches ni para ningún acto vandálico. La protesta ha de ser siempre pacífica”, pedía pasada la medianoche de ayer.

Y lo mismo había hecho Carles Puigdemont antes en Twitter: “¿Visteis nunca a estos incendiarios escondiendo urnas o imprimiendo papeletas? Nunca estuvieron entre nosotros. No necesitamos la violencia para ganar, la necesita el Estado para derrotarnos”.

También Roger Torrent, presidente del Parlament: “Hay hechos que no nos representan. Nuestro deber es aislar cualquier comportamiento violento. No se pueden permitir abusos y agresiones policiales, que se han de perseguir y depurar”.

Condena la violencia… de la Policía no de los manifestantes que al filo de la medianoche de ayer habían provocado hasta 45 fuegos simultáneos, según la versión de Jaume Collboni, primer teniente de alcalde de Barcelona, o los 40, según Ada Colau, alcaldesa de la Ciudad Condal.

Gabriel Rufián, por su parte, también en Twitter, pedía el cese de la violencia: “No es desobediencia civil. Es violencia. No es una actuación policial. Es una salvajada. Ya basta”.

Al cierre de estas líneas, Los Mossos d’Esquadra seguían actuando en el centro de Tarragona, en una de las decenas de protestas que se han vivido en numerosas ciudades y localidades de Cataluña. En la capital tarraconense los actos vandálicos sucedían en la Rambla Vella, ante la Subdelegación del Gobierno Militar.

Mientras, en Barcelona, los manifestantes protagonizaban otra batalla campal contra los agentes policiales. Habían sido convocados en el Eixample por los CDR.

Antes, en la calle Nàpols, junto a la Gran Vía, los Mossos se vieron atacados por cócteles molotov a la vez que los manifestantes lanzaban pirotecnia contra el helicóptero que sobrevolaba la zona.

Incendios, vandalismo, mobiliario urbano destrozado, vehículos ardiendo, contenedores quemados, lanzamientos de objetos y piedras a la Policía y cargas policiales es el panorama que se sigue viviendo aun en las calles de las cuatro capitales catalanas, Girona, Lleida, Tarragona y Barcelona, y en otras localidades en Cataluña.

Por el momento, el balance es de 41 personas heridas y un detenido, según el Sistema de Emergencias Médicas y los Mossos.

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