El 70 aniversario de la OTAN, protagonizado por las diferencias entre las naciones

El 70 aniversario de la OTAN, protagonizado por las diferencias entre las naciones

Con la llegada de Donald Trump a la presidencia estadounidense crecieron las divisiones internas.
Ayer se celebró el 70º aniversario de la firma del Tratado de Washington por el que se creó la OTAN, un cumpleaños que llega con el desafío de superar las diferencias entre los países miembros y de continuar el proceso de adaptación para afrontar las nuevas amenazas a la seguridad del Atlántico Norte. Desde que llegara Donald Trump a la presidencia estadounidense, las divisiones internas se han agudizado.

Desde hace años, la Alianza Atlántica está inmersa en un proceso de adaptación y refuerzo militar, en especial tras la anexión ilegal de Crimea por parte de Rusia en 2014, con el fin de garantizar la defensa colectiva y también de responder a las amenazas de seguridad nuevas que aparecen, como la proliferación de misiles balísticos, los ataques químicos, las amenazas híbridas y los desafíos de las nuevas tecnologías.

El magnate neoyorquino puso en cuestión su compromiso con la OTAN durante su campaña presidencial, si bien ahora lo confirma, aunque espera que los aliados aumentan el ritmo en sus planes para incrementar el gasto militar. Recientemente admitió que este se estaba produciendo, pero señaló que queda trabajo por hacer y apuntó directamente a Alemania, de la que dice que “no está pagando lo que debería”. Insistió en que “en algún momento” el gasto en defensa debe subir hasta más del 2% del PIB que se acordó en 2014.

Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, está “de acuerdo” con que los aliados cumplan los objetivos acordaos, señalando que “invertir en defensa es una manera de invertir en nuestra unidad y en el refuerzo del vínculo transatlántico”, si bien valoró el “significativo” incremento de los europeos y Canadá, cifrado en 100.000 millones de dólares más entre 2016 y 2020.

“La OTAN es una alianza fuerte, pero para que la OTAN siga siendo una alianza fuerte tenemos que ser una alianza justa”, argumentó Stoltenberg. Sostuvo que “la fortaleza de la OTAN es que, a pesar de las diferencias, siempre hemos podido unirnos en torno a la tarea central de protegernos y defendernos el uno al otro”. Admitió que hay divergencias respecto a “muchos” asuntos entre los aliados, como son el comercio, el cambio climático, la energía o el acuerdo nuclear con Irán. “Hemos superado nuestras diferencias en el pasado y debemos superarlas ahora, porque necesitaremos incluso más a la Alianza en el futuro”, indicó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.