Se descubre un nuevo planeta

Se descubre un nuevo planeta

Hay indicios de la existencia de un segundo planeta en torno a Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro sistema solar. Esta está a cuatro años luz.

Ya hace casi cuatro años se halló un planeta templado del tamaño de la Tierra alrededor de esa estrella. En 2017 se detectó la posible existencia de cinturones de polvo alrededor de ella, tal vez los restos de la formación del sistema.

Un equipo internacional en el que participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) ha descubierto indicios de lo que han llamado Próxima c. Este grupo colideró las primeras observaciones del proyecto Red Dots, finalmente Próxima b, el primero de los planetas hallados.

Las investigaciones continuaron para “comprender el entorno de la estrella”, basándose en los posible cinturones de polvo. También en una fuente puntual de emisión de polvo a 1,5 veces, de la estrella, la distancia entre la Tierra y el Sol.

Esto es algo que “atribuimos a la emisión de anillos alrededor de un segundo planeta”, explica Pedro J. Amado, participante del descubrimiento por parte del IAA.

En un comunicado, ha señalado que “ahora detectamos un segundo posible planeta que orbita exactamente a esa distancia. ¿Una coincidencia? Quizá, pero tenemos que confirmarlo”.

El descubrimiento ha sido publicado en la portada de la revista Science Advances. Ha sido posible gracias a los datos recogidos en Chile con los espectógrafos UVES y Harps, del Observatorio Europeo Austral.

La investigación ha desvelado una señal con un período de 5,2 años compatible con la presencia de un segundo planeta alrededor de Próxima Centauri. Tendría una masa mínima de en torno a seis veces la de la Tierra.

Su descubrimiento implicará revisiones

Cristina Rodríguez-López, investigadora del IAA, indica que “la señal parece muy convincente, pero aún no podemos descartar que se deba a otros factores, como un ciclo de actividad magnética estelar”.

Sería un planeta ideal para combinar técnicas complementarias para confirmar su existencia. Si se consigue, “hará falta una revisión de los modelos”, comenta.

Rodríguez-López señala que “la señal apunta a que se trata de un planeta rocoso, pero se encuentra más allá de lo que se conoce como la línea de nieve”. Explica que esa línea es “a partir de la que hallamos planetas gigantes gaseosos. Un planeta rocoso en esa región exige nuevos planteamientos”.

Los científicos confían en que los datos astrométricos recopilados por el satélite Gaia sean determinantes para confirmar que Próxima c existe. Esto es porque la señal se sitúa en el límite de las capacidades de los instrumentos empleados.

En la nota de prensa difundida se explica que la proximidad del sistema y la distancia entre el planeta y la estrella indican que podría convertirse en un objetivo principal para un seguimiento. También para la caracterización con instrumentos de imagen directa de próxima generación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.