Crespo incrimina a ‘El Bigotes’

Camps obligó a Orange Market a cobrar en negro, asegura Álvaro Pérez.
Así lo manifestó ayer El Bigotes ante el juez de la Audiencia Nacional José María Vázquez Honrubia. Según su declaración, Francisco Camps, que entonces era presidente de la Comunidad Valenciana, obligó a la empresa de organización de eventos Orange Market a cobrar en negro en torno a un millón de euros de empresarios valencianos, por actos de la campaña electoral del Partido Popular. Respuesta al fiscal Carlos Alba, Pérez relató que “cuando le digo a Costa que es una barbaridad hacer esto, Ricardo llama delante de mí a la persona con la que habla siempre, consulta todo y esta persona le dice que esta es la única manera de cobrar y que, si no, que lo deje. Y esta persona es Francisco Camps”. Orange Market, según la acusación, cobró en torno a 3,4 millones de euros en B por la preparación de mítines en las campañas electorales y otros actos en 2007 y 2008. Casi 1,2 millones fueron pagados por nueve empresarios, que lo han confirmado.
Durante su declaración, la confesión de Pérez salpicó a diferentes personalidades del PP valenciano, como Juan Cotino, ex presidente de las Cortes valencianas, o a Adela Pedrosa, actualmente secretaria segunda del Senado, de quien dice que era quien daba las órdenes a Ricardo Costa.

Crespo apunta a Pérez y a Costa
Por su parte, Pablo Crespo, gerente de las empresas de Francisco Correa, reconoció ante el juez que varios empresarios valencianos pagaron los trabajos que realizaron para las campañas electorales y otros actos del PP de la Comunidad Valenciana, confirmando la cantidad de 3,4 millones de euros. Aunque Crespo no ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía, también admitió que una parte de esos trabajos los cobró en dinero en efectivo, que fue a parar íntegramente a la caja B de las empresas de Correa. En respuesta a las preguntas de la fiscal Miriam Segura, el empresario valenciano reconoció haber presionado a Álvaro Pérez para cobrar el dinero que le debía el PP, a lo que El Bigotes respondía que estaba haciendo gestiones con todos ellos “y no sé si gestiones directas o indirectas con el presidente de la Comunidad Valenciana, el señor Camps”. Crespo también habló de que Álvaro Pérez tenía “muchísima relación” con gente del PP valenciano. “Me hablaba de la relación con el señor Camps, el señor Costa, el señor Rambla, la señora Pedrosa, con todos los miembros de la ejecutiva del partido, con consellers, con los presidentes provinciales del PP. Su trabajo era la captación de negocio y el PP era el mejor cliente que tenía Orange Market”.
Asimismo, señaló a Ricardo Costa al relatar que “nos dijo que no tenían dinero para pagar las facturas y que la única solución era que facturáramos a determinados empresarios en lugar de a ellos; me da la sensación de que ni el mismo Costa sabía a qué empresarios. La respuesta fue que a mí la solución no me gustaba, intenté negarme y me dijo que no había otra solución. Me dijo que era hacerlo así o no cobrar. Hablé con Correa y aceptamos hacerlo así, porque la alternativa era el concurso de acreedores y el cierre de la empresa”. En respuesta al abogado del Estado, Edmundo Bal, entró en más detalles de las sugerencias de Ricardo Costa: “No fue una reunión cómoda. La relación entre cliente y proveedor es de subordinación, y tenemos que ser más grandes y cuidadosos de la relación con el cliente. No fue una reunión pacífica, pero sí percibí que el señor Costa no sabía cómo, ni cuándo, ni de qué manera” se harían los pagos. A las preguntas del juez Vázquez Honrubia, Crespo explicó que “en las campañas políticas, la dinámica es que se empieza por un gasto y se acaba con ese gasto multiplicado por 1,5 o por 2; el frenesí de las campañas y las encuestas hacen llevar campañas más grandes, con más gastos y más publicidad, y, en esos casos, hay un encargo verbal, un acto más grande, más cuñas de radio en horario de más audiencia”.

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