Corresponsal ‘non attentum’

Carlos Mª Brú Purón.

Por Carlos Mª Brú Purón.
Servidor de Vds. considérase corresponsal no profesional (valga la rima), partidario de la co-respondencia, diálogo consecutivo y particularmente útil cuando opera desde la gente (eso sí, uno a uno) hacia los protagonistas del establishment, p. ej., los periódicos, instalados en difusión quiosquera aunque hoy no tanto -merced al acoso de sus rivales vía digital- en prosperidad.

Esto así, es explicable que los tan tradicionales periódicos cuiden a sus colaboradores, autores de “columnas” por lo general bien remuneradas. Eso comporta enérgica defensa por parte del editor, garante de lo que llamaríamos inmunidad dialéctica.

Para comprobarlo, escriba Vd. una “carta al Director” (hoy, satisfactoriamente y en uno de los media más preclaros, a la “Directora”), y si su formato guarda las reglas y su contenido los cánones, verá Vd. su carta publicada para mejor ilustración de lectores.

Ahora bien, no contradiga Vd. una “firma”: “por ahí no pasamos, faltaría más, ¡un respeto!”.

Este modesto firmante, agraciado por la publicación no ya de numerosas “Cartas” sino de varios artículos en el tan renombrado como meritorio periódico denominado “El País”, sorprendentemente ha comprobado la no publicación de algunas recientes cuyas características parece cumplían el santo protocolo en lo material y formal, pero cuyo pecado consistió en dar nombre al “correspondido”, en todo caso insigne destinatario –vía Director o Directora – de la “carta”.

He aquí los cuatro últimos ejemplos de correspondencia no atendida por “El País”, con perdón por que el firmante de las mismas sea el de estas líneas –hubiera preferido que no fuese así, qué le vamos a hacer- y el respeto a los “correspondidos” ignorados y probablemente ignorantes de la des-atención (no digo “desatención”, la cosa no es para enfados).

  • Carta fecha 03/11/18 “Internacional del nacionalismo”
    El mensaje de Félix de Azúa (El País, 23 octubre) a “simpatizantes del Gobierno socialista”, ilustrándoles acerca del reaccionarismo del procés, es de agradecer pero innecesario. Los socialistas estamos curados de toda “retrotopía” (Bauman), y tan lejos del mártir (falso) de Sant Boi de Llobregat cómo de “la nación más antigua de Europa” (falso también). Tan lejos del “enemigo del conjunto de naciones europeas, Italia etc. “ (Azúa) como de las naciones enemigas del conjunto, la Unión Europea, definida por el principio federal unidad en la diversidad. Con Javier Solana (El País, 2 noviembre), denunciamos la “internacional del nacionalismo”, grande o chico.
  • Carta fecha 10/11/18 “Justicia Fiscal”
    Resulta chocante que Álvaro Nadal (El País 7 octubre) considere que “el IRPF grava al talento y al esfuerzo”, por lo que aconseja reducirlo incluso en tramos altos, y simultáneamente proponga suprimir el impuesto sucesorio: ergo, por listos o por herederos, que nadie pague.
    Aplicando el 52% IRPF al tramo superior de ingresos, seguimos debajo de Holanda, Suecia, Dinamarca, Bélgica y el inferior en rpc Portugal; aludir a la media europea es capcioso, contabilizadas Rumania, Bulgaria, etc.
    OK tratar fiscalmente mejor la herencia inmediata que la de lejanos ancestros, y habría que uniformizar territorialmente el impuesto, evitando vecindades falseadas.
    En sociedades, mediante manipulación de la base, estamos bajísimos, a lo irlandés.
    En todo caso, la presión fiscal española es del 34´6% frente al 41% Zona euro, eso explica nuestros 4 puntos superiores en desigualdad social, escala Gini.
  • Carta fecha 15/11/18 “Gibraltar sin griterío”
    Considero prudente la posición del Gobierno en cuanto a Gibraltar (Secretario de Estado Sr. Aguiriano, El País, 15 Noviembre): amarrar acuerdos concretos acerca de fiscalidad, tabaco, pesca y medioambiente durante el probable interbrexit (hasta 2021), y mantener intocado el estatuto de los 10.000 españoles trabajadores/día en el Peñón. Contar con el europeísmo del ciudadano nativo para que el postbrexit proporcione bazas a España en un futuro co-soberano.
    Por tanto, desobedeceré la consigna del Sr. García-Margallo (El País, misma fecha) de a esos efectos “ponernos a gritar” (los españoles); pero eso sí, le agradezco por retrotraerme a mi infancia cuando por orden superior los alumnos nos librábamos de horas de clase para gritar, en fila y brazo en alto, “¡Gibraltar español!”.
  • Carta 25/11/18 “Federalismo”
    Se pregunta Antonio Rovira (El País 24/XI) “qué falta a nuestra autonomía para ser digna de su nombre”. Le falta acompañarse de participación y solidaridad, elementos del federalismo, vocablo “trasto” para el Profesor, quien pide “me (lo) expliquen”, aludiendo con despego a “competencias, un Senado…”. Pues sí, competencias claras y Senado órgano de representación territorial, no la actual Cámara de relectura.
    Si el vocablo federalismo “divide” o “frena”, llámesele como se quiera, pero los tres elementos son imprescindibles para casar unidad con diversidad, diversidad acosada en 2006 por feroz campaña y recurso de inconstitucionalidad que elevaron el porcentaje del independentismo catalán del 13% al actual 47´5.

Non idoneus para “dar fe” al respecto –me jubilé de Notario años ha, tampoco lo habría hecho por razón deontológica- sí puedo asegurar que las cartas fueron enviadas por el más socorrido método ad hoc, el email: ni publicación, ni explicación, ni un modesto acuse de recibo.

Grazie tante.

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