Correr hacia atrás, el nuevo deporte de moda

Correr hacia atrás, el nuevo deporte de moda

Aporta numerosos beneficios para el cuerpo y la mente, según algunos expertos.
El retrorunning, o correr hacia atrás, es también un método de entrenamiento aunque resulte curioso. Resulta también muy efectivo y aporta numerosos beneficios para el cuerpo y la mente. No obstante, hay preparadores físicos, médicos y expertos en deporte que discrepan y advierten de los peligros que conlleva. Además del de caerse, al tratarse de un movimiento antinatural, pone en riesgo la correcta salud de la columna, aumenta las lesiones cervicales y el riesgo a sufrir contracturas musculares serias.
Esta nueva disciplina deportiva se ha convertido en un fenómeno social, sobre todo en Reino Unido, donde cuenta con miles de adeptos y se realizan competiciones exclusivas.
El reverse running, como también es conocido, ofrece, según algunos estudios, entre otras cosas, un entrenamiento cardiovascular intenso, reduce el riesgo de lesiones de espalda y piernas, colabora en el fortalecimiento del tren inferior y su equilibrio y es una buena alternativa para la rápida pérdida de peso. Así, una vuelta de carrera hacia atrás equivale a seis vueltas de carrera convencional, incrementa el consumo máximo de oxígeno y ejercita más grupos musculares, en especial los cuádriceps. Además quema un mayor número de calorías.
La carrera hacia delante supone repetir la misma acción de forma continuada, generando un peligroso desequilibrio, como sucede con los problemas crónicos en las rodillas. En cambio, al correr hacia atrás, los músculos inferiores de la pierna se equilibran y puede ser un buen método de efecto neutralizador. Igualmente, en la carrera convencional el talón es el primero en entrar en contacto con el terreno y las rodillas actúan como amortiguadores. Al invertir el sentido de la marcha y correr hacia atrás también se cambia la cinética, produciéndose el impacto de forma que se reducen los riesgos de lesiones. Al desarrollar los músculos de ambos lados de la rodilla, estas se fortalecen con el paso del tiempo.
Al no tener dependencia visual en la marcha hacia atrás, se desarrollan otros sentidos, como el oído, y también aumenta la visión periférica y el equilibrio. Además, con el retrorunning la zona lumbar va más relajada y también soportan menos esfuerzo los músculos abdominales, que quedan mejor entrenados, mientras que con la carrera convencional la parte baja de la espalda es la que lleva la mayor parte de la carga.
Al correr hacia atrás, según los estudios realizados, se favorece la realineación de las vértebras y se presionan menos los nervios ya que se lleva una postura más erguida, los hombros hacia atrás y la espalda recta.
En este fin de semana se ha celebrado el Mundial de Retrorunning en Bolonia y el toledano Christian López se ha alzado con la medalla de bronce en la prueba de 400 metros lisos.

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