Editorial “Valls”

Fue primer ministro de Francia. Sus pasos le guiaban firmes hacia El Elíseo con la contundencia de los hombres o mujeres dispuestos a construir una sociedad más justa para los demás. Hizo de Francia otra Francia, bien distinta con la que sueñan los socialistas.
Porque sus políticas le dieron la espalda a la izquierda hasta conseguir que los hombres y mujeres progresistas le dieran la espalda a él. Se presentó a primer secretario del PS y sucumbió en unas primarias que le impidieron entrar en la carrera por la República.
Fue entonces cuando se marchó. Abandonó el PS como quien deja un lugar que no le corresponde. Se echó en brazos de Macron y llevó la ambición a darle igual ocho que ochenta. Un lugar en la Asamblea Nacional a cambio de la dignidad de la que se desnudó.
Y ahora presume de que ya no hay, ni izquierdas, ni derechas. Que los paradigmas antiguos quedan relegados para la historia y los historiadores. Olvida que hay en el mundo muchos hombres y mujeres de izquierdas que nunca renegarán de ellos mismos.
Por eso quedará como una anécdota.

2 thoughts on “Editorial “Valls””

  1. Los que dicen que no hay derecha ni izquierda, siempre son de derechas, pero muy de derechas, un Socialista de verdad, jamás acabaría en un partido de derechas como es CS

  2. Se trata de un oportunista de extrema derecha, que lo que quiere es figurar… Barcelona es un recurso para él por aquello de «a río revuelto ganancia de pescadores»… Si los ciudadanos de Barcelona le apoyan… entonces es que no tienen remedio.

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