La Fiscalía pide tres años de cárcel para el teniente de alcalde de Pineda de Mar por coacciones a un hotel que albergaba policías

La Fiscalía pide tres años de cárcel para el teniente de alcalde de Pineda de Mar por coacciones a un hotel que albergaba policías

Tres años de cárcel para el teniente de alcalde de Pineda del Mar (Barcelona) pide la Fiscalía. Lo hace por un supuesto delito de coacciones a un hotel de la localidad. Además de a Jordi Masnou, el Ministerio Público pide la misma pena para Carmen Aragonés, teniente de alcalde del municipio durante el 1-O, y para Carles Santacreu, jefe de la Policía Local.

Los hechos por los que la Fiscalía pide esos tres años de prisión para Masnou se remontan al día posterior a la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña.

El escrito de acusación del Ministerio Público indica que en la noche del 2 de octubre, los tres acusados presuntamente entraron en un hotel donde desde días previos se hospedaban agentes de la Policía Nacional.

Según el Servicio de Odio y Discriminación de la Fiscalía de Barcelona Masnou, Aragonés y Santacreu pidieron ver al director del establecimiento hotelero. Uno amenazó que “si no echaba a los policías le iba a cerrar el hotel al día siguiente durante cinco años”, reza el documento. Miguel Ángel Aguilar, coordinador del Servicio citado, firma el escrito.

Ya en abril de 2019, el Juzgado de Instrucción número 2 de Arenys de Mar admitió a trámite una querella contra tres tenientes de alcalde. Ahora, la acusación se mantiene solo para dos de ellos y pide el archivo para Mònica Palacín, exconcejal de Pineda del Mar.

El hotel de Pineda de Mar tuvo que expulsar a los policías alojados

Respecto a los demás, la Fiscalía pide las citadas penas por supuestamente expulsar a los policías del hotel. El día después de aquel incidente, el hotel comunicó que debían desalojar a los policías “bajo amenaza” del cierre del establecimiento hotelero.

Según subraya el fiscal, el jefe de la Policía Local “si bien no vestía uniformado, se identificó expresamente como tal”. En opinión del Ministerio Público barcelonés, tanto el jefe policial como los demás acusados utilizaron sus cargos para lograr que se expulsara a los agentes.

Además, Masnou “dijo” al director del hotel “que él era el que mandaba allí, que si él decía blanco era blanco”, tras lo cual amenazó con el cierre.

Con absoluto cinismo, al salir, Aragonés declaró en televisión que el Ayuntamiento había llegado a un acuerdo con la dirección de los hoteles. Negó, en cambio, las amenazas.

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