Unidas Podemos y el PSOE se acusan mutuamente de deslealtad en la coalición

Unidas Podemos y el PSOE se acusan mutuamente de deslealtad en la coalición

Deslealtad a la coalición es de lo que se acusan mutuamente PSOE y Unidas Podemos. Los medios de comunicación están siendo testigos y notarios del desacuerdo, o, mejor dicho, disenso entre ambas formaciones, algo que empieza demasiado pronto.

Y hablamos de testigos y notarios porque se suceden las llamadas de altos representantes de la formación morada y personas de relieve de los socialistas. Llamadas a los medios para acusar al otro aliado, en ambos sentidos, acusaciones mutuas en varios ámbitos, de deslealtad.

Parece que Irene Montero, ministra de Igualdad, se precipitó por su ansiedad de sacar el anteproyecto de ley de Libertad Sexual. Una precipitación que puede llegar a tumbar constitucionalmente la norma por no atar adecuadamente la redacción de la misma. Y a ello se unen los graves errores jurídicos que contiene.

Tras esa precipitación, llegó, a juicio de la ministra, el veto de Carmen Calvo, la vicepresidente primera del Gobierno. Volvieron a sucederse las llamadas a los medios, una contra la otra. Y, luego, aparece el macho alfa, Pablo Iglesias, vicepresidente segundo, que defiende a su mujer y llega a acusar de ‘machista’ a Juan Carlos Campo, ministro de Justicia.

Así, daba alas para que Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz del PP en el Congreso, dirigiera las infumables palabras que dedicó a la ministra de Igualdad.

No era deslealtad, era rigor

La intención del ministro de Justicia no era otra que la de una redacción de la ley con pericia jurídica y no con torpeza provocada por la precipitación. La guinda la puso Pablo Echenique, secretario de Acción de Gobierno de Podemos, diciendo lo del “machote” y llamando machista a todo el PSOE.

En esta semana está convocada la Comisión Permanente de Seguimiento del Acuerdo de coalición, en la que es de temer que continúen los reproches y las acusaciones mutuas de Deslealtad. El caso es que, ciertamente, no es fácil que un Ejecutivo sea eficaz si, mientras la intención de unos es el gobierno, y la de otros es la propaganda.

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