Un tercio de las personas en prisión tiene adicciones y trastorno mental

Un tercio de las personas en prisión tiene adicciones y trastorno mental

Ambas patologías están asociadas en alrededor del 35% de la población carcelaria en España.
Así lo pública Europa Press, que reproduce lo manifestado por Juan Jesús Muñoz García, psicólogo clínico y coordinador de Rehabilitación del Área Salud Mental del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos en las 20 Jornadas Nacionales de Patología Dual, que ha organizado la Sociedad Española de Patología Dual. Muñoz García participó en el foro ¿Tienen todos los reclusos patología dual?, centrándose en la incidencia de la patología dual en prisiones. Mientras que estudios norteamericanos indican una prevalencia de enfermedades mentales de entre el 46 y el 88%, en Europa se manejan entre el 37 y el 57%. “En ambos casos hay una alta presencia de trastornos mentales en reclusos”, señala el psicólogo, “y en lo que sí coinciden los estudios es en la elevada presencia de consumo sustancias psicoactivas, que aparece en más de la mitad de los presos”, aunque, subraya, “no hay demasiados estudios centrados en el concepto de la patología dual”. Los datos en otros países europeos van de entre el 20,9% de Italia y el 26,3% de Francia, mientras que en España, algún estudio habla de entorno al 35%.
Los trastornos de la personalidad, los del estado de ánimo y los psicóticos son los trastornos mentales más presentes en el colectivo recluso, a la vez que el policonsumo y la dependencia al alcohol son los patrones predominantes de adicción a sustancias. Si el sistema penitenciario tiene un carácter rehabilitador y de reinserción, critica Muñoz García, debe realizarse un planteamiento que minimice la presencia de la patología dual. “El sistema penitenciario parte de unos principios loables, pero cuenta con unos medios muy limitados que dificultan la reinserción”. Para el psicólogo, no hay unos “determinantes claros que condicionen” la decisión de que personas que han cometido un delito y pueden padecer patología dual sean internados en centros psiquiátricos o que en otro caso similar acabe en la cárcel, afirmando que “no es excepcional”. “Tampoco es infrecuente que, tras el cumplimiento de parte de una pena, o, incluso, tras cumplir una pena integra en un centro penitenciario -convencional o psiquiátrico- se autorice el ingreso en un centro psiquiátrico, en función de la patología mental y su pronóstico”, aunque matiza que en la mayoría de los casos no hay presencia en ese momento de una patología dual, aunque sí es habitual que la hubiera en el pasado.

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