Trump carga contra los inmigrantes en el discurso de la Unión

Trump carga contra los inmigrantes en el discurso de la Unión

Tendrá difícil llevar adelante sus políticas migratorias y levantar el prometido muro.
Nada parece haber cambiado en la dialéctica de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, en lo que a los inmigrantes se refiere y el discurso de la Unión se tiñó de nuevo de un mensaje xenófobo. Pero ahora lo tiene más difícil para sacar adelante las iniciativas anti inmigración y levantar su prometido muro al haber perdido la mayoría en el Congreso, ahora en manos de los demócratas, aunque la conserve en el Senado.

Aunque con parte de su discurso lograra arrancar el aplauso de Nancy Pelosi, la presidente progresista de la Cámara Baja, con afirmaciones como: “Juntos podemos romper con décadas de bloqueo político. Podemos acabar con viejas divisiones, curar viejas heridas, construir nuevas coaliciones”; o: “Debemos rechazar la política de la venganza, la resistencia y la retribución y abrazar el potencial ilimitado de la cooperación, el compromiso, el bien común”, sus palabras se tornaron tan sombrías como siempre.

“En el pasado, la mayoría de la gente de esta sala estaba a favor de un muro. El muro adecuado nunca se construyó. Lo haré yo”, se prometió a sí mismo. Un muro que salió a colación varias veces ayer noche en el Capitolio por la insistencia del dirigente estadounidense en la necesidad de llevar a cabo esa faraónica obra para combatir una inmigración irregular que, sin complejos, vincula con la delincuencia.

Y sin complejos, Trump saludó de entre el público a una familia cuyos abuelos octogenarios fueron asesinados por un inmigrante sin papeles: “Ninguna vida americana debería perderse porque nuestro país fracasó a la hora de controlar su peligrosa frontera”, exclamó. Pero ya pocos se acomplejan ante el fiero mensaje del magnate neoyorquino y fue Stacey Abrams la elegida por los demócratas para darle la réplica espetándole: “Estados Unidos es más fuerte por la presencia de inmigrantes, no de muros”.

Con todo, el discurso de la Unión estuvo plagado de referencias a las distintas medidas e iniciativas que el presidente estadounidense ha logrado sacar adelante gracias al rodillo republicano en el Congreso. Ahora, tal vez, solo tal vez, puedan ser revertidas después de las elecciones legislativas de las midterms en las que los progresistas demócratas recuperaron el control de la Cámara Baja. Aunque no podemos olvidar que el Partido Republicano sigue dominando el Senado, imprescindible para llevar a cabo reformas normativas.

A todos los congresistas, en especial los demócratas, vinieron a la mente las políticas retrógradas en materia de aborto y de la comunidad LGTBI, la prohibición de entrar o permanecer en el ejército a un soldado transgénero, aunque haya sido condecorado, la liquidación de los compromisos medioambientales de Barack Obama o el giro de 180 grados dado a la política exterior, con la ruptura con el acuerdo nuclear con Irán, la provocación a la comunidad musulmana, trasladando la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, o el despliegue de tropas en Siria en contra del criterio del Pentágono y de los aliados.

Y todo ello jalonado al sacar a relucir las conversaciones para la desnuclearización de la península coreana, atreviéndose a decir: “Si yo no hubiese salido elegido presidente, ahora mismo estaríamos, en mi opinión, en una gran guerra con Corea del Norte, con millones de personas potencialmente muertas”. Palabra de Trump.

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