Trabajo reclama a Deliveroo más de un millón de euros por abuso laboral

Trabajo reclama a Deliveroo más de un millón de euros por abuso laboral

Inspección de Trabajo considera a los repartidores de esta empresa falsos autónomos.
Después de los expedientes abiertos en Valencia y Madrid contra Deliveroo ahora lo hace en Barcelona. Esta empresa considera autónomos a sus repartidores, llamados rider, mientras que los inspectores los considera falsos autónomos que deberían cotizar como empleados en el régimen general. En consecuencia, ha ordenado dar de alta de oficio a cientos de estos trabajadores e impuestos un recargo en las cuotas a la Seguridad Social del 20%.
Esto supone que la compañía deberá afrontar el pago de 1,3 millones de euros por contratos de cerca de un año y medio. Deliveroo tiene ahora 15 días para presentar alegaciones.
En el informe de Inspección de Trabajo, se analiza cómo trabaja esta compañía en Barcelona, qué exigencias hace a sus trabajadores y cómo organiza los turnos de trabajo y las retribuciones. La conclusión es que Deliveroo tiene con los trabajadores “relaciones laborales ordinarias y no de actividades por cuenta propia, cuyo encuadramiento y cotización corresponde realizarse en el Régimen General de la Seguridad Social y no en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos”.
Así, se reclaman cuotas por trabajos realizados por diversos grupos entre agosto de 2015 y diciembre de 2017. En ocasiones se reconoce hasta a 262 trabajadores y se les da de alta en la Seguridad Social. Hasta 72.700 euros mensuales llegan exigirse en mayo de 2017 por cuotas y recargos atrasados. En diciembre de ese año se le reclaman 11.000 euros por los trabajadores de ese mes. En el suma y sigue de estas reclamaciones, el total que la empresa adeuda a la Seguridad Social según Inspección de Trabajo asciende a casi 1.318.000 euros.
La compañía sostiene que el modelo de contrato que mantenía con los rider en las actas anteriores de Valencia y Madrid, ya no está vigente en Barcelona sino que el nuevo contrato les reconoce la cualidad de trade, es decir, se les considera autónomos dependientes. Este modelo tampoco convence a Inspección de Trabajo, que insiste en que son trabajadores en régimen ordinario.
En la actualidad, la empresa, que oficialmente se llama Roofood Ltd, contrata a los rider como “proveedores de servicios” y son ellos, según figura en los contratos, quienes marcan los días y franjas de tiempo en que la compañía puede solicitarles repartos. Esta solicitud se hace a través de una aplicación móvil y, una vez hecha, el proveedor puede aceptarlo o rechazarlo. También se dice que es el proveedor quien usará sus propias herramientas, es decir el que pone la bicicleta, la moto, el móvil y la conexión de datos.

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