Testimonio: Vega Martínez Loza

Testimonio: Vega Martínez Loza.

Quiero a dar a conocer el caso de mis hijos gemelos nacidos el 9 de octubre de 1970, en San Sebastián (Guipúzcoa), un posible caso de bebés robados.
A las quince horas del 9 de octubre de 1970, estando embarazada de ocho meses, llegué al hospital Provincial de San Sebastián (Guipúzcoa) para dar a luz, con mi marido y mi madre. Me recibió una comadrona y una enfermera y me dijeron que estaba de parto. Me pusieron una mascarilla de éter en contra de mi voluntad. Me desperté en mitad del parto, y vi a la enfermera, a la comadrona y a un médico muy joven que me estaba atendiendo. Me volvieron a dormir usando la fuerza.
Cuando me desperté, ya en la habitación. Yo les dije a mi marido y a mi madre que habían sido dos chicos y que, como esperábamos sólo un hijo, al segundo le puse el nombre de Jordi, lo que quiere decir que entre anestesia y anestesia tuve un momento de lucidez. Entonces me dijo mi marido que los niños habían muerto al nacer.
El día anterior estuve en la consulta del médico del mismo hospital, y todo estaba bien, y al ir a dar a luz notaba los movimientos propios del embarazo. Había roto aguas en casa, y las aguas eran limpias.
Mi madre y mi marido pidieron ver a dos niños, y el capellán del hospital y, a la vez, capellán de la casa cuna Fraisoro les enseñó dos fetos que estaban azulados, uno de veinte centímetros con el pecho prominente, y otro de treinta centímetros, cuando el parto duró cinco minutos puesto que di a luz a las quince y cinco, y vinieron uno detrás del otro, como consta en el informe que nos dieron.
El capellán se ofreció a encargarse del sepelio, pues dijo que había una zona en el cementerio y pidió un dinero para los gastos, y así se hizo.
La doctora que estaba de guardia (ayudante del ginecólogo que me atendía en las consultas) le dijo a mi marido que no constarían inscritos en ningún registro, como así ha sido. La doctora quería convencer a mi marido que eso era lo normal, por lo que mi marido, después de insistir mucho rato, le pidió un informe, cosa que la doctora hizo con mucho desagrado, con malos modos, y le dio un informe que no se ajustaba a los hechos. Es lo único que se pudo conseguir ya que en aquellos momentos era muy difícil conseguir nada.
Oyendo por los medios de comunicación los casos de bebés robados y viéndome reflejada en las historias que la gente que habían sido víctimas de estos hecho contaba, me puse en contacto con la asociación Sos Bebés Robados de Euskadi, por si acaso nos buscaban. Les conté mi caso y me dijeron los documentos que tenía que solicitar, y lo hice con premura. Mi gran sorpresa fue que, como me dijo la doctora cuando nacieron los niños, no estaban inscritos en ninguna parte. Han desaparecido los libros de partos. Solamente aparece una pequeña reseña del informe que le dio la doctora a mi marido. En este caso dice que fui sin tonos, cuando en el informe que dieron en 1970 figuraba que sí había tonos. Al pie de la reseña, alguien con otra letra añadió que fui atendida con el apellido de la comadrona y la hermana que estaba de guardia. Fue en el Puente del Pilar. También me mandaron una gráfica hospitalaria con la letra de la comadrona que figuraba a nombre de otra señora, en la que indica parto gemelar en los mismos días, y en la misma cama donde estuve yo, y no figuran como fallecidos. Cuando fallecían les ponían una o dos cruces.
Tengo los datos de la parte administrativa, la entrada y salida del hospital. En el Registro Civil desaparecieron los legajos de abortos hasta el año 1975, pero sí están los índices que te llevan al tomo y en ellos no figura la inscripción, y allí no constan en los índices. En el cementerio tampoco figuran. Tampoco figuran en el Obispado como bautizados bajo condición.
Presenté denuncia ante la Fiscalía de San Sebastián el 9 de marzo de 2012. Entró en la Fiscalía el 13 de marzo y lo archivaron el 14 de marzo.
El 23 de marzo de 2012 presenté denuncia ante el Juzgado nº 1 de San Sebastián, y el 3 de mayo lo admitieron a trámite como diligencias previas. Estuvieron más de un año investigando. La investigación la hicieron un día antes del parto, el 8 de octubre en vez del día 9, por lo que no hay constancia de mi parto gemelar. Lo archivaron el 14 de julio del 2013 sin llegar a ninguna conclusión.
Interpuse demanda ante la Audiencia Provincial de Guipúzcoa, que también lo archivó en fecha 18 de octubre.
Presenté demanda ante el Tribunal Constitucional, que también lo archivó el 2 de julio de 2014. A primeros de año, el 2 de enero de 2015 se presentó demanda ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo y todavía no sabemos nada. Ese es, grosso modo, nuestro testimonio.
Muy agradecida. Pensamos que publicando nuestros casos puede hacerse fuerza para que los investiguen. En 1990-1991 vi un chico que lo confundí con mi hijo, que era igual que mi hijo, incluso le llamé en ese momento. En ese momento yo no pensé que las cosas fueran como han resultado.

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