Terremoto en Papúa Nueva Guinea

Terremoto en Papúa Nueva Guinea

Al menos 30 personas han muerto y pueblos enteros han quedado destruidos.
Un terremoto de magnitud 7,5 ha golpeado la provincia de las Tierras Altas del Sur, a unos 560 kilómetros al noroeste de Puerto Moresby, la capital de Papúa Nueva Guinea, dejando, al menos, 30 muertos y pueblos enteros y fuentes de agua completamente destruidos, así como provocando corrimientos de tierra, cortes en las comunicaciones y dañando infraestructuras de minería, gas y energía.
Uno de los afectados, Stanley Mamu, ha declarado en Tari, una de las ciudades, junto a Mendi, donde se encuentra la mayoría de las víctimas mortales, que “hay restos de edificios pide corrimientos de tierra por los suelos. Mi casa ha quedado destruida. Las principales fuentes de agua han quedado destrozadas y ahora el agua está sucia, marrón y la gente no la puede beber”. “Es una destrucción masiva”.
Cooperación internacional y evaluación de daños
Las operaciones de rescate se han visto dificultadas por las réplicas posteriores, una de ellas de magnitud seis se registró ayer en la madrugada, hora española, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. La cooperación internacional ha empezado a llegar y Australia sida ha enviado un avión de transporte militar C-130 para colaborar en la vigilancia aérea. Llevará días calcular el alcance de los daños.
Antes de su reapertura, ha habido que cerciorarse de que un gasoducto de 700 kilómetros que conecta la planta de licuación de la costa estaba intacto, mientras que, por su parte, las compañías mineras, petroleras y gasistas empiezan a evaluar los daños. Todavía se está llevando a cabo un examen preliminar y varios funcionarios tratan de llegar por helicóptero a las zonas más aisladas, según ha declarado un portavoz del Centro de Desastres Naturales de Papúa Nueva Guinea.
En las zonas afectadas se vive con miedo. “El terremoto continuaba activo. No hemos dormido bien, hemos permanecido despiertos hasta el amanecer. Ningún helicóptero ni ningún miembro de las autoridades ha acudido para prestarnos ayuda”, ha dicho Naring Bongi, un sargento de policía. Según el director de Cruz Roja en Papúa Nueva Guinea, Udaya Regmi, el obstáculo más inmediato un es la imposibilidad de establecer comunicaciones fluidas, pero la necesidad de encontrar agua limpia será prioritario si los tanques de agua han quedado destruidos. Se necesitan suministros médicos, comida y maquinaria pesada para limpiar los efectos de los corrimientos de tierra, afirma un portavoz del líder local, Manasseh Makiba, señalando que “el número de víctimas mortales tiene que ser confirmado todavía, pero ha muerto muchas más de 20 personas en el terremoto”.

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