Suecia y Finlandia entrarán en la OTAN a finales de 2022

Suecia y Finlandia entrarán en la OTAN a finales de 2022

La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha llevado a los gobiernos de Suecia y Finlandia a plantearse una nueva estrategia, urgente, de seguridad.

La cercanía de ambos países a la OTAN permite que el proceso de negociaciones haya llevado apenas unos días. El consenso es total entre la Alianza Atlántica y Estocolmo y Helsinki. Ya colaboran desde hace años.

Sin embargo, deben llevar a cabo los correspondientes procesos parlamentarios. Se prevé que a mediados de este mes de mayo los poderes legislativos de Suecia y Finlandia den vía libre a abrir negociaciones formales.

Unas conversaciones que, según un portavoz de la OTAN, podrían resolverse “en un par de días”.

El proceso más largo, en cambio, llegaría después cuando el resto de los países miembros de la alianza ratifiquen la adhesión de los países escandinavos.

Por eso que el ingreso no se produciría antes de finales de año o principios de 2023. Y esto inquieta a ambos países por las amenazas del Kremlin, que les advirtió con represalias si se unían a la OTAN.

Es, precisamente, en este punto en el que Suecia y Finlandia quieren contar con garantías de seguridad hasta que se produzca el ingreso.

Con todo, el proceso es largo. Tras la aprobación parlamentaria, los candidatos enviarían una suerte de carta de intención equivalente a una solicitud de adhesión.

Una vez recibida, la Alianza convoca al Consejo del Atlántico, su órgano ejecutivo, que estudiará la petición. Ese mismo día podría emitir un dictamen favorable para abrir las negociaciones formales, visto el consenso que ya existe.

La adhesión de Suecia y Finlandia tardará poco

Así, esas conversaciones, que suelen llevar tiempo por la necesidad de reformas en materia de Defensa para adaptarse a los estándares de la OTAN, serían, en cambio, muy breves.

A continuación llegaría la firma del protocolo de acceso, para luego pasar a la ratificación de los 30 aliados. “Todo el proceso desde la carta de intención hasta tener el protocolo de acceso firmado se haría en dos semanas. Que es muy rápido”, apunta el portavoz.

Es esto último, la ratificación, lo que supondrá una mayor demora. La cuestión es que cada miembro tiene un sistema distinto de aprobación.

Puede necesitarse la aprobación de Senado y Congreso, pasando por una mínima mayoría de una sola Cámara o, simplemente, el visto bueno del Gobierno.

Superado este trámite, la escenificación del proceso se lleva a Washington. Allí se depositan los documentos ante el Gobierno de Estados Unidos. Una vez que se encuentran los de todos los países es cuando el país candidato se convierte en miembro de la Alianza.

En el caso de España, el proceso llevó seis meses, y eso que nuestro país fue el decimosexto. El último país fue Macedonia del Norte y en su caso el proceso de ratificación de los 29 Estados restantes supuso nueve meses.

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