Soraya llama “fanáticos religiosos” a los independentistas

Sabían que la República era «imposible e inviable».
En la comisión conjunta del Senado sobre la aplicación del 155 de la Constitución, Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidente del Gobierno, afirmó que lo primero que debe hacer el nuevo Govern será cumplir la ley. En su intervención calificó el procés como un “fake en toda regla” porque los independentistas “llevaron ese fanatismo cuasi religioso hasta tal punto que hicieron creer a algunos catalanes que vivían en una república independiente, cuando sus gobernantes mismos sabían que era imposible e inviable”. “Las elecciones van a permitir a los catalanes elegir un nuevo Parlamento, cuya primera y prioritaria función será elegir un nuevo Gobierno, teniendo muy claro que la primera y prioritaria función de ese gobierno ha de ser cumplir la ley”, ha aseverado.
La vicepresidente ha destacado que la aplicación del 155 era una “necesidad ineludible” para proteger los derechos de los catalanes, y que los datos que se están conociendo en estos últimos días lo evidencian: “Los propósitos independentistas eran un engaño masivo con consecuencias nefastas para el interés general, la convivencia y el bienestar de los catalanes”, añadiendo que “con el propósito de construir un Estado estaban dispuestos a derribar a toda una sociedad”, y que hicieron de la “desobediencia a la ley su única forma de hacer política”.
Durante su intervención, Sáenz de Santamaría destacó que el Govern realizó actos conscientes y deliberados “sujetos a responsabilidad”: “¿O es que esperaba no tener que asumir ninguna? ¿Acaso cree alguien que esas aspiraciones de Estado podrían situarles al margen del Estado de Derecho?”.






Nunca un gobierno autonómico había llegado tan lejos
La aplicación del 155 llegó porque el Estado reaccionó y asumió “su obligación”, porque “la situación excepcional demandaba una solución extraordinaria”, algo inédito porque “nunca un gobierno autonómico había llegado tan lejos ni hecho tanto daño”, señaló la vicepresidente del Gobierno, para luego denunciar el engaño a los catalanes: “Lo que el secesionismo daba por hecho en público no tenía nada que ver con lo que daba por imposible en privado. Más aún, mientras llamaban a algunos catalanes a salir a la calle, se llamaban entre ellos para admitir que no iban a ningún lado”, aludiendo a las anotaciones hechas en la Moleskine de Josep María Jovè.
Sáenz de Santamaría ha calificado de “el peor episodio de deslealtad” contra los catalanes lo ocurrido en Cataluña: “No dejaba de ser una representación, un episodio simbólico, un fake en toda regla”.






Normalidad para las elecciones
La vicepresidente ha asegurado que las elecciones se celebrarán con todas las garantías y ha remarcado la seguridad y normalidad de todo el proceso. También ha informado de la realización de una simulación del escrutinio, completada sin incidencias, a la vez que criticó las dudas que algunos han tratado de sembrar “que prefieren cuestionar el proceso por lo que pueda deparar el resultado de las urnas”.






Repaso de los acuerdos aprobados
Asimismo, durante la comparecencia, Sáenz de Santamaría ha repasado los acuerdos aprobados en virtud del 155. Entre ellos, el cierre del Diplocat, “un consejo de la diplomacia de Cataluña financiado casi en exclusiva por la Generalitat con la finalidad de hacer campaña en el exterior para la secesión”. También, así, se cierran las delegaciones abiertas por el ex Govern de Puigdemont para lograr “algún apoyo externo” y que, ahora, su cierre supondrá un ahorro a los catalanes puesto que “costaban más de 10 millones de euros, mientras se cerraban plantas enteras de hospital”.
Igualmente, Sáenz de Santamaría ha informado de que el Consejo de Ministros acordó dejar sin efecto la Agencia Tributaria catalana, que “ponía en peligro los datos confidenciales de todos los contribuyentes” y carecía de legitimidad, al tiempo que ha dicho que se han pagado “más de 1.500 millones a proveedores”.
Por último, ha destacado la labor de los funcionarios, de quienes dice se están comportando con lealtad y profesionalidad, para terminar afirmando que “el artículo 155 ha servido para evitar el profundo debilitamiento que el independentismo estaba provocando en Cataluña y demostrar la fortaleza del Estado de Derecho”.

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