“Soledad”, por Monika San Juan Virumbrales.

Monika San Juan Virumbrales.

Llegan estas fechas y todos nos acordamos de la soledad de nuestros ancianos, de los que ya no están, de los hospitalizados y se les va a cantar, a llevar regalos o incluso familiares a visitarlos.

¿Y el resto del año?

Yo veo personas que van solas por la calle arrastrando los pies sin ilusión, sin amigos, sin familia y nadie se preocupa.

Tomamos un café en un bar y ni tan siquiera miramos a quién está al lado y le damos los buenos días.

Sólo en Navidad nos acordamos de que esta sociedad fría, consumista, egoísta pero sobre todo inhumana, la vivimos a diario.

A mí me encanta comprar en mi barrio y charlar con las panaderas, las cajeras, con el chico de los cupones, etc… y no que llegue el sábado y encerrado en un centro comercial dar vueltas como un burro en una piedra de molino, sin hablar con nadie sin enseñar a nuestros hijos que el mundo no es un maxi edificio, lleno de gente.

El mundo es sonreír a una anciana a la que le recoges algo que se le ha caído de las manos, coger un chupete a un niño que lo tira una y otra vez ante la desesperación de sus padres. El mundo, tristemente, se ha convertido en regalos en días señalados y no en señalar los días que de verdad nos han marcado.

Sé que pasarán las Navidades (las cuales odio, dicho sea de paso) y todo volverá al tanto tienes tanto vales y a no mirarnos a los ojos los unos a los otros.

No seamos hipócritas, solo nos importan las cosas cuando nos tocan de cerca o quedamos bien ante alguien, hemos perdido el orgullo de sentir nuestra conciencia llena de buenas cosas, que al final no son cosas.

Feliz 2020 y yo sí os miro a los ojos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.