Resumen histórico del socialismo español (9)

Por Eusebio Lucía Olmos.

9.- La Guerra Civil
Frenada la sublevación, en septiembre se constituyó un gobierno de “unidad nacional” presidido por Largo Caballero, con la participación de republicanos, comunistas, anarquistas y socialistas de distinta tendencia, incluido Prieto que ocupó la cartera de Marina y Aire, y reservándose el presidente la de Guerra. Los sublevados, que recibían una fuerte ayuda militar de Hitler y Mussolini, mientras las democracias francesa y británica deciden su “no intervención” en España, realizaron importante ofensivas militares desde el primer momento contra las zonas controladas por el gobierno de la República, al que le llegaba ayuda única de la lejana Unión Soviética. La presión militar sobre Madrid pronto llegó a ser insoportable, obligando al gobierno a trasladarse en noviembre a Valencia, dejando en la capital una Junta de Defensa, encabezada por el general Miaja. Ese mismo mes llegaron a España las primeras Brigadas Internacionales de voluntarios, lo que supuso un refuerzo para las tropas republicanas, así como un importante símbolo de solidaridad internacional.
La resistencia a la conversión de las milicias populares en unidades regulares y disciplinadas y la desunión de las distintas fuerzas de izquierdas, debilitaron seriamente al gobierno republicano. Las crecientes críticas comunistas y el enfrentamiento interno en las calles de Barcelona, en mayo de 1937, acabó precipitando la crisis del gobierno de Caballero, siendo sustituido por le también socialista Juan Negrín, quien formó un gobierno con gran influencia comunista y del que quedaron excluidas las organizaciones sindicales. Su objetivo era ganar la guerra, frente los que creían compatibles los esfuerzos para ello con la revolución social, con lo que se reabren las divisiones internas dentro del socialismo. En octubre, Caballero es desplazado de la dirección sindical, y en abril de 1938 Prieto es excluido del gobierno. Los comunistas, mientras tanto, como principales interlocutores de los soviéticos que seguían prestando su ayuda, continúan incrementando su influencia, favorecidos por el paso a sus filas de las Juventudes Socialistas Unificadas lideradas por Santiago Carrillo.
Poco a poco va resquebrajándose la capacidad de resistencia del gobierno republicano, ante la superioridad militar y apoyos exteriores de los sublevados, quienes en enero de 1939 conquistaron Barcelona, comenzando a producirse un impresionante éxodo de refugiados a través de los Pirineos. Al mes siguiente, los gobiernos de Francia y Gran Bretaña reconocieron al rebelde de Franco, mientras que Julián Besteiro, que se había mantenido en un segundo plano durante toda la guerra por no compartir muchos de los excesos a que había dado lugar, desempeñó nuevamente un importante papel político. Respaldó el Consejo Nacional de Defensa, encabezado por el coronel Casado, intentando negociar las condiciones de la rendición con las fuerzas que asediaban Madrid. Pero sus esfuerzos fracasaron, pues los sublevados no querían un acuerdo de paz, sino una rendición incondicional. A finales de marzo, las tropas franquistas entraron en Madrid, anunciando el 1 de abril el fin de la guerra. Comenzaba una cruel y larga primera represión, que fue especialmente dura contra los socialistas, y de la que Julián Besteiro puede ser su símbolo.

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