“Quien hace de pirómano no tiene legitimidad para ser el bombero”, por Rosa Martínez Rodríguez.

Rosa Martínez.

Resulta difícil de digerir lo que está pasando en la tercera ciudad de Galicia, por número de habitantes. Aún resulta más extraño de entender, quién, con su voto favoreció un esperpento de Alcalde, ahora represente un papel de actor perverso, encendiendo el ventilador, repartiendo la culpa a diestro y siniestro, como si el partido al que pertenece: el Partido Popular no tuviese ninguna responsabilidad en todo lo que está aconteciendo en Ourense, sólo pasaban por allí.

Todo lo que está ocurriendo en esta provincia, en los últimos 30 años, únicamente tiene un responsable: el caciquismo local al que nos tiene acostumbrados el Partido Popular: el Baltarismo o Baltarato, comprando voluntades, con prebendas, dinero, cargos en la Diputación Provincial  de Ourense, o con cualquier otro medio de pago.

Recientemente, se han realizado mociones de censura en varios ayuntamientos de la provincia, entre ellos: Castrelo de Miño o Viana do Bolo, donde gobernaban partidos de izquierda. Los referidos municipios, han cambiado de signo político, pasando a ser gobernados por alcaldes del P.P.

Antes de terminar el actual mandato, en el año 2022, seguro aún habrá más alcaldías que habrán cambiado de regidor y de fuerza política. El Partido Popular ha vuelto de vacaciones, con una sola hoja de ruta: Hacerse con el mayor número de consistorios en la provincia de Ourense, cueste lo que cueste, usurpando con ello, la voluntad de la ciudadanía, expresada libremente en las urnas, no cesando en su empeño hasta que lo consigan.

Sorprende que, quién fue alcalde de la ciudad de Las Burgas, en el período 2015-19, don Jesús Vázquez Abad en un artículo de la edición de Ourense, de EL FARO DE VIGO, de fecha 25 de septiembre de 2020, titulado: “¿Y ahora qué hacemos con Jácome?. Se pregunte: “¿Por qué hay que dar por hecho que el regidor debe ser del PSOE?.”

Debemos de recordar los motivos que lo justifican, ante los ojos de cualquier ciudadano: el PSdeG-PSOE fue el partido más votado en las elecciones municipales, en mayo del año 2019, en el que depositaron la confianza 14.562 ourensanos, representando un 26,33 % del voto emitido, seguido por el PP, que alcanzó 12.482 votos, con un 22,57% del censo electoral. Esa es la legitimidad del PSdG-PSOE, otorgada por los ciudadanos en las urnas. Al Sr. Vázquez Abad le debe de parecer escasa, pues continua insistiendo: “La alternativa pasa por que el alcalde deje la Alcaldía en un ejercicio de dignidad”.

Me formulo la siguiente pregunta: ¿Tuvo el propio don Jesús Vázquez Abad dignidad, al votar a favor de un alcalde: el Sr. Pérez Jácome, sabiendo de antemano, de su letalidad para Ourense?, tal y como afirmaba el presidente del Partido Popular de Galicia, don Alberto Núñez Feijoo, días antes de las elecciones municipales, en una entrevista concedida a un conocido medio de comunicación ourensano.

Persiste en su osadía el Sr. Vázquez Abad, al afirmar: “¿Por qué no le preguntan también al PSOE si me aceptan a mí de alcalde?” y continúa, lanzando globos sonda…. En mi opinión, el alcalde de la ciudad habrá que decidirlo entre todos, no sirven acciones prefijadas. El trueque de alcaldes en muchos municipios, por intereses espurios a la voluntad, libremente expresada, por la ciudadanía en la jornada electoral, constituye una perversión del sistema democrático.

Don Jesús Vázquez Abad sigue una y otra vez, activando el ventilador, emitiendo medias verdades, jugando con las palabras, pero en mi opinión: No vale que algunos partidos se laven las manos para obtener réditos, cuando también son corresponsables de la situación”. Sr. Vázquez Abad; está usted muy equivocado, aquí solo hay un responsable de esta situación y además está perfectamente identificado.

El responsable es el Partido Popular, quien a sabiendas de la letalidad de la persona a quién colocaban en el sillón del consistorio ourensano, les preocupó más conservar la Diputación Provincial. A ustedes no les interesa la ciudad, no nos cuenten milongas, han perdido toda credibilidad, si es que la tuvieron en algún momento. Por eso frases como: “Así que habrá que dignificar el Concello y trabajar en términos de ciudadcon las que podríamos estar de acuerdo, nos suenan a un engaño adicional a la ciudad de Ourense.

Por todo ello concluyo con la siguiente reflexión: Quien hace de pirómano, no está legitimado para ser el bombero.

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