Las pruebas de que Bárcenas fue espiado en la cárcel

Las pruebas de que Bárcenas fue espiado en la cárcel

Unos documentos internos de la cárcel de Soto del Real confirman que Luis Bárcenas fue espiado durante el tiempo en que permaneció en dicha prisión. Es decir, desde junio de 2013 hasta enero de 2015.

Lo ha revelado El Confidencial Digital, señalando que se sometió al ex tesorero del PP a un seguimiento especial también encarcelado. Coincide con el periodo en que la operación parapolicial Kitchen estuvo en marcha.

Durante ese tiempo, los funcionarios de prisiones informaban al Jefe de Servicios de las llamadas telefónicas que hacía Bárcenas. Le preguntaban a quién llamaba, pero él a facilitar esos datos.

Como muestra, uno de los funcionarios se escribe en uno los informes que “a las A las 18:05 horas y tras observar al interno Bárcenas Gutiérrez, Luis realizar una llamada en la cabina telefónica, se procede a preguntarle el número al que ha llamado”. Asimismo, el trabajador deja constancia de que el interno “manifiesta que se niega a dar el número al que ha llamado”.

Desde hace tiempo, la Audiencia Nacional se encuentra investigando quién organizó el dispositivo por el que Bárcenas fue espiado. No sólo él, sino también su familia y con el objetivo de sustraer la información sensible.

Las pesquisas han llevado a que se impute a Jorge Fernández Díaz, ex ministro del Interior, y a Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad.

Según explican en el centro penitenciario, no era habitual en esa presión ese seguimiento especial al que se sometió al ex tesorero del PP. Así, en todos los informes se refieren a la orden 9/2006.

La orden por la que Bárcenas fue espiado era verbal

Ésta se trata de una orden interna por la que se podía preguntar aleatoriamente a los internos a quiénes llaman y por qué razón. Dicha orden se redactó por motivos de seguridad y se recuperó en 2013, cuando Bárcenas entró en prisión. De ese modo, tenían la cobertura jurídica para justificar su vigilancia, detallan las fuentes.

Prueba de que Bárcenas fue espiado es que incluso el propio ex tesorero respondió una de las veces que, “si es aleatorio como me han dicho, es matemáticamente imposible que todos los días, desde que estoy aquí, me toque a mí y algunos días dos veces”.

La negativa de Bárcenas a facilitar el número al que había llamado podría suponer la apertura de un expediente disciplinario. Sin embargo, nunca se instruyó uno contra él por esta causa.

Se da la coincidencia de que los altos mandos de la prisión dieron la orden de forma verbal. Consistía en vigilar insistentemente todos los movimientos de Bárcenas, incluyendo preguntarle por sus contactos con el exterior.

Llegó a enfadarse y a insultar al director del centro penitenciario. “Ya estoy harto, esto lo hacen para tocarme los cojones. El responsable de esto o es un subnormal profundo, un idiota y un incompetente. Y no me refiero ustedes, que hacen su trabajo”, recoge otro de los informes.

A tal punto parece que se espió a Luis Bárcenas que el ex tesorero del PP manifestado su temor a que dos internos le estuvieran vigilando. “Sobre las 17:00 horas el interno Bárcenas Gutiérrez, Luis comenta al funcionario que suscribe que cree que dos internos “georgianos” le están siguiendo todo el día”, reza un informe de agosto de 2014.

Después de que el informe llegará a la jefatura de servicios, se trasladó a los dos reclusos esa misma noche. De acuerdo con la información que revela El Confidencial Digital, esos dos internos no pertenecían dispositivo de vigilancia alguno.

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