“Primarias sin ataduras”, por Isabel Viña.

Isabel Viña.

Siempre pensé que la vida es una paleta llena de colores. Apoyé y apoyo a Pedro Sánchez, (ante todo al PSOE, está por encima de todos). También viví cómo dieron puñaladas en CyL. Al compañero Villarrubia, que ganó como SG y que después, los miembros de la ejecutiva de CyL se lo quitaron de un plumazo vilmente. Recuerdo cómo si hubiera sido ayer el tuit de Oscar López (hombre de confianza por aquel entonces de Pedro Sánchez, 2014) sirviéndose la cena en plato frío. Vi cómo a Tomás Gómez, (que ganó en Madrid) le pasó lo mismo. Y cómo a Pedro Sánchez le ocurrió después algo similar, en ésta ocasión con la participación de una forma u otra de Susana Díaz.

Apoyo a este gobierno, sin dudas, y apoyo al PSOE también. Pero he de ser justa, y estas palabras me dicen que de todos los barones, Susana Díaz, ha sido la más leal con el gobierno de España. Su lealtad me ha dado una lección de dignidad. Si fuera andaluza, sin duda la votaría como SG. Aún ganando las elecciones, no ha podido gobernar, pero no se ha marchado a su casa, se ha quedado en la oposición, luchando y trabajando por el interés y el bien común, de todos los y las Andaluces.

El respeto entre nosotros los socialistas, tenía que ser dogma de fe, no deberíamos dar carnaza a la derecha. Como decía al principio, cada uno de nosotros somos pintores de nuestras opiniones, tonemos la paleta de colores, pintemos nuestros principios del color que más nos guste, mezclando colores o tomando solo uno, pero con alegría, respeto, unión y esperanza.

Siempre en este partido se respetaron todas las opiniones, con respeto, no lo perdamos.

Tenemos unas primarias en Andalucía, y tenemos que ser consecuentes, firmes en el respeto de todos los candidatos. El Psoe no es decir gusana, el PSOE es la militancia, ¿o no? así me enganchó Pedro Sánchez. Por lo tanto, seamos capaces de hacer y no de decir lo contrario.

Hablando con compañeros socialistas como Carmen Vicente, me decían: “¿acaso deben irse los barones elegidos a dedo, que aún ganando no gobiernan? Ejemplo, Cataluña”.

Y tienen razón, son militantes de base, simpatizantes, y estos deberían de tener siempre el mismo valor. Seguía comentando la compañera Carmen, comparto y hago mías sus palabras:

“No tiene ningún sentido intentar amordazar a la militancia, al antojo del SG nacional, rodearse de palmeros, no es bueno, estos nunca encauzaran los errores, porque nunca los verán”.  Cierto, y digo: Las sillas las cambia la militancia, ¿o no?

Se nos infla el pecho con el feminismo en este mi partido, y se está haciendo con Susana Díaz lo que en su día  se hizo con Carme Chacón. Nunca dejaremos que haya una líder en algún ámbito en este partido.

Que por cierto, ella (Susana Díaz) apoyó a Chacón en contra de Felipe González, que viendo peligrar a su candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, bajó al feudo andaluz a asegurar el voto.  Ella y Griñán no cambiaron su voto y su apoyo por Chacón. De lo cual se forjó una amistad que hasta el día de su muerte. Chacón la correspondió.

Hay que tener en cuenta la valentía de Chacón que, sin dudarlo, fue la única que indignada se levantó de la mesa de ministros ante el indulto del número dos del banco Santander.

Creo que el apoyo mutuo entre Díaz y Chacón puso nerviosa a cierta élite. Chacón siempre quiso poner freno a los bancos, muchas cosas la parecían indecentes y abusivas. De ahí que ese día se levantara en la reunión de ministros en el que trataron el indulto al banquero. Quisieron frenar esas ideas de cambio en el Estado. Era una firme defensora de la laicidad, y en parte lo logró como ministra de defensa. El apoyo de parte de personas fuertes en el partido andaluz a Chacón puso en estado de alarma a los poderosos, la veían ganadora con el apoyo andaluz, por aquel entonces Griñán y Díaz. El apoyo años después de Chacón a Díaz creo que reavivó ese miedo porque pudiera estar al frente de algún ministerio, como después reconoció el exministro Sebastián, que pudiera perjudicar a los de arriba.

Por todo lo dicho ya, fruto de una conversación con una buena compañera,  afirmo y ratifico mi apoyo a Susana Díaz como candidata a las primarias, difíciles para ella en Andalucía.

Difíciles porque solo tiene el apoyo de la militancia, no de la ejecutiva federal, la cual da su respaldo a los demás candidatos.

Seamos justos y recordemos las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero: “No pretendo ser un gran líder, prefiero ser un buen demócrata”.

Suerte.

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