Plaza Mayor de Madrid: 400 años

Por Manuel León.
Hechos (reales, no ficción): el pasado primer viernes de Cuaresma de este año, 16 de febrero de 2018, a las 6h. 46m. de la mañana, este que suscribe este papel, yendo andando a su trabajo para hacer un poco de ejercicio y perder un poco de la grasa ingerida que pronto le producirá las malas consecuencias de tantos años de acumulación en sus venas, entra en la Plaza Mayor de Madrid, tenuemente iluminada por sus farolas y totalmente (en apariencia) desierta, acompañado de tres chavalinas con sus maletitas rodantes, probablemente turistas que van hacia la estación de Atocha a tomar el primer AVE de ese día, con destino, sabe Dios, donde.
Cuando los cuatro, uno, yo mismo, y las tres superamos el monumento al Rey Felipe III, se escuchan unos grititos de las tres chavalinas como de pequeño horror, sorpresa o asco, no se sabe definir bien, se las mira y se las ve que a pequeña carrera, cambiando el evidente rumbo inicial, se van hacia el arco de la plaza que conduce a la calle Mayor, que contiene la pequeña calle del 7 de julio, y  ante este acto extraño para esas horas, pensando que será una pequeña chiquillada de las chavalas, al levantar la cabeza observa, en la esquina donde se encuentra la antigua sombrerería de Casa Yustas, al lado de la salida a la calle de la Sal, como hay un hombre andrajoso, lleno de barbas y pelos largos arremolinados, que da la impresión de tener unos noventa años (y no tendrá más de los 60 que tengo yo), con los pantalones bajados, su trasero al aire helado de esa mañana de intenso frio y sus partes pudendas colgándole, cual gran  campana de la torre de una inmensa catedral, en posición agachada, en cuclillas, intentando defecar en la mitad de la Plaza Mayor (exactamente la postura del famoso “caganet” catalán de los belenes navideños).
El observador, ya entiende los grititos de las tres chavalinas y su cambio de rumbo, y ve como el mendigo termina de efectuar su orgánica y natural  deposición sólida y  se admira de que el señor, con toda la exquisitez del mundo ha colocado un amplio cartón debajo de su orto y cuando ha terminado, sin poderse limpiar con papel higiénico como hacemos los demás porque no dispone de tal lujo, se ha subido los pantalones, se los ha abrochado, se los ha sujetado con su ajado cinturón, ha tirado de su agujereado jersey hacia abajo y se ha enrollado en su sucia manta que lo abriga del frio y, finalmente, se ha dado la vuelta y con todo el cuidado del mundo ha recogido el cartón donde está el producto de su fisiológica acción, lo ha doblado cuidadosamente, lo ha echado a una papelera y de puntillas, sin hacer ruido, se ha ido a meter entre los cartones que él considera suyos y que constituyen su “cómodo y acogedor” lecho y se ha echado a dormir, acompañado de los otros huéspedes de la pensión accidental que pernoctan en el lugar antes dicho, esperando a que amanezca y los barrenderos, mangueros y guindillas los levanten y los hagan recoger sus cosas para trasladarse a otro lugar del centro de la ciudad donde no molesten mucho. Les puedo asegurar que la limpieza y pulcritud de este señor es mucho más elevada que la de algunos dueños de perro, incívicamente, dejan en cualquier acera los restos expulsados por su querido can.
Preguntas.

  1. ¿Esto qué ha visto con sus propios ojos el observador que esto firma y que no ha querido filmar con su teléfono androide para respetar la sagrada intimidad del limpio pordiosero se puede consentir que ocurra, noche tras noche, en el moderno Madrid del siglo XXI?
  2. ¿Es qué el cambio de signo político en el gobierno de este Municipio no iba a acabar, o al menos paliar, estas sangrantes situaciones?
  3. ¿Es qué estamos igual que cuando gobernaba el partido de Don Mariano, pero que al menos proclamaba desde su ala liberal económica que cada palo aguantara su vela, frente a nuestras críticas en las que les imprecábamos una y otra vez cuestionándoles si es que tenían el corazón de bronce?
  4. ¿Es que los actuales ediles del equipo municipal gobernante no tienen más que tiempo para discutir quien ira en las listas electorales de las elecciones del próximo año o para ir haciendo patochadas, ridiculeces y meteduras de pata contra la ley que los está convirtiendo en maestros mayores de tales despropósitos?
  5. ¿Es qué, en el Ayuntamiento de Madrid, que tiene unos 25.000 trabajadores no tienen un equipo para seguir y cuantificar la situación estos verdaderos pobres parias de la tierra?
  6. ¿Es qué el Ayuntamiento de Madrid, que no hay fiesta a la que no falte, que nos parece muy bien, que tiene un presupuesto anual de unos 4.000 millones euros (de los cuales utiliza unos 1.000 para pagar el principal y los intereses de la monumental deuda que dejo en herencia el anterior equipo de gobierno popular, no puede disponer de una partida presupuestaria para ayudar a esta pobre gente de la manera más adecuada con ellos que, casi, están perdidos para la causa de la sociedad?
  7. ¿Es qué el Ayuntamiento de Madrid no tiene reparo alguno en gastar, en pesetas, millonarias cantidades en colocar absurdos engendros, tales como pretendidas e imaginarias auroras boreales, falsos campos de césped a la inglesa,… abonados a desconocidos autores para celebrar el 400 aniversario de la reforma y construcción de una Plaza Mayor en lo que antes se llamaba plaza del arrabal (porque ahí era donde terminaba la segunda muralla del pequeño Madrid inicial) y donde más antiguamente había una enorme y profunda laguna (que se corresponde con el actual aparcamiento subterráneo) que servía de reserva de agua para los posibles incendios que se produjeran en la Villa (de ahí el viejo parque de bomberos nº 1 recientemente cerrado que se ha trasladado de la calle Imperial a la calle de San Bernardo)?
  8. ¿Es qué al no tener ese reparo que planteamos en la pregunta anterior no puede reservar una partida de gasto, al menos, del mismo calibre que la aprobada para la celebración del 400 aniversario y, en su lugar, dedicarlo a mejorar las condiciones de vida de esta pobre gente?
  9. ¿Es qué el Ayuntamiento de Madrid que en toda fiesta que organiza o en la que participa y que llena de wáteres móviles para que la juventud a la que invita, pagando eso sí, a beber e ingerir grandes cantidades de alcohol y birras no puede organizar un servicio de wáteres móviles limpios y bien cuidados para que esta pobre gente pueda hacer sus necesidades liquidas y solidas con “una poca más de dignidad”?
  10. ¿Es qué el Ayuntamiento de Madrid, si es que está ahogado financieramente, no tiene capacidad alguna de negociación con las grandes empresas que tienen su domicilio social en esta capital, para que en cumplimiento del moderno concepto empresarial RSC (Responsabilidad Social Corporativa) aquellas colaboren en esta acción que rogamos hagan con una importante aportación finalista para la solución paliativa de este drama social?
  11. ¿Es que el Padre Ángel y su pequeña Organización Mensajeros de la Paz, que hacen una encomiable labor en pro de estas personas, tiene mas coraje que el actual gran Ayuntamiento de Madrid, institución de casi 1000 años regido por un equipo de gobierno de pacotilla, superado por todos los frentes con utópicas y quijotescas medidas que parecen que se van a cumplir pero que ellos y nosotros sabemos que no se van a llevar a la práctica jamás?

Conclusión: Ya sé que, como siempre, seré tildado de demagogo, de retrogrado, de facha, de impaciente, de que criticando a la izquierda ayudo a la derecha, etc….etc…etc…o sea, la retahíla habitual, pero poco me importa con tal de que este problema sea reducido para las personas que sufren en nuestras bellas calles y que alguna persona con alma y corazón, por lo menos una, se plantee esto que he narrado que no se ve a la luz del día.
Sé también que excelentes instrumentistas de la palabra se justificaran con que se están haciendo sesudos estudios para que en el año 2035 (ya saben cómo decía Keynes a largo plazo todos calvos) esta lacra social sea erradicada. Además, algunos, cínicamente, dirán que no hay dinero para eso, cuando sí que lo hay para devolver principal de la deuda municipal cuando los intereses bancarios están al 0%. Y ya por ultimo habrá alguno que tendrá el descaro de argumentar que herencia recibida de la derecha no se va a resolver en tres años.
Sé todo eso. No me importa. Lo único que sé es que el problema descrito está ahí todos los días: con frio, con calor, con lluvias torrenciales, con nieves preciosas para todos menos para estas pobres personas, con nieblas que congelan el tuétano de los huesos, aunque lleves siete abrigos para taparte.
También sé que esta solución podría efectuar un efecto llamada, haciendo que menesterosos de otras ciudades española o extranjeras vengan acá a intentar participar del beneficio, ya ven que beneficio, de llevar una vida un poquito mejor.
Dicen algunos estudios que esta situación terrible la sufren unas 1.400 personas, por diferentes causas. No sé si será verdad. Pero si fuera así, con un euro por madrileño al año, unos tres millones y medio de habitantes, se contaría con la importante cifra de 3,5 millones de euros para afrontar la situación. Y, con la RSC de las grandes empresas, se podría duplicar o cuadruplicar esa cifra.
Señoras y señores una ciudad como Madrid, con restaurantes, bares y discotecas abarrotados, calles y carreteras atestadas de vehículos, transportes públicos llenos hasta la bandera, espectáculos deportivos, musicales y de otro tipo en los que se pagan verdaderas barbaridades, repito, una ciudad que se dice y pretende moderna, avanzad y progresista no puede ni debe seguir un minuto más permitiendo que esta situación persista. Y menos cuando hay posibilidades ciertamente sencillas para erradicarla de golpe.
Señoras y señores, como la Benina de Pérez Galdós, Misericordia, por Dios, Misericordia. Y si es demasiado religioso para algunos exquisitos, Justicia Social para hacer un poquito mejor la vida de los que más lo necesitan. Yo no voté candidaturas de izquierda para que nada cambie. Para eso es mejor quedarse en casa y no mirar, ni oír, ni hablar.
Fin de la pobreza. Con voluntad, tesón e intelecto que para eso los seres humanos llevamos tres millones de años en la Tierra mejorando, mejorando y mejorando nuestra vida, pero que sea para todos y nadie se quede descolgado. Muchas gracias por su atención.

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