“Paciencia y Responsabilidad”, por Francisco Estepa.

Francisco Estepa.

No me gusta hablar de lo que no sé y está claro que sobre la situación provocada por el coronavirus hay profesionales cualificados que están actuando como mejor consideran para que la actividad cotidiana se vea afectada lo menos posible. Solamente creo que la ciudadanía debemos, ante una situación excepcional, ser pacientes y actuar con responsabilidad observando todas las indicaciones que dan quienes están al frente de la gestión.

Reducir las salidas de casa a lo estrictamente necesario para minimizar los riesgos de contraer el virus es lo que en el momento que escribo esta columna, tengo claro. Armarnos de paciencia y tratar de ayudar a nuestra familia para que juntos pasemos los días o semanas que nos vienen por delante. Si buscamos la parte positiva, podemos aprovechar y ayudar a nuestros hijos en sus estudios un poco más, pasar el rato con juegos de mesa (o juegos online), leer y probar a cocinar nuevas recetas de comida o postres en familia. La situación puede ser difícil o divertida, según seamos capaces de plantearla.

Otra cosa que podría ser divertida, sería hacer un diario sobre cómo estamos viviendo esta situación y el día a día, porque está claro que esto será motivo de recuerdo, debate y charlas entre amigos cuando todo pase y volvamos a juntarnos a tomar cañas. Debemos buscar mecanismos para hacer más llevadera la situación y sobre todo transmitir serenidad y paciencia a quienes nos rodean, para evitar entrar en una espiral no recomendable.

Hace tiempo que tenía muchas ganas de retomar las clases de inglés y pienso que es otra buena forma de aprovechar el tiempo que tengamos que estar en casa. Ver las películas en inglés o buscar algún curso online, es una buena forma de no pensar en lo que nos rodea y tener la mente ocupada.

Por último, creo que todo esto va a servir para que nos demos cuenta de la importancia que tiene un Estado con buenos servicios públicos y una buena plantilla de profesionales para atender a la población cuando el mercado y las empresas no quieren responder a una crisis y solamente aprovechan para subir los precios a los productos de primera necesidad y hacer caja a costa del miedo de la población.

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