Pablo Iglesias la vuelve a liar y protesta por no estar en la Comisión para la Recuperación

Pablo Iglesias la vuelve a liar y protesta por no estar en la Comisión para la Recuperación

La última pataleta de Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno, se ha producido por no haberle incluido en la Comisión para la Recuperación, Transformación y Resiliencia. Ésta será el órgano que controle los fondos de la Unión Europea.

La integran dos vicepresidencias y nueve ministerios, pero entre ellos no figuraba la del vicepresidente segundo. De hecho la única cartera dirigida por un miembro de Unidas Podemos es la de Trabajo de Yolanda Díaz.

La exclusión de Iglesias de la Comisión para la Recuperación provocó una semana atrás enfado entre los morados, si bien no había trascendido hasta ahora.

Para solventarlo, el propio vicepresidente segundo ha hablado con Pedro Sánchez para manifestarle que lo lógico es que él esté en la comisión. En estos momentos, se sigue tratando de hallar una solución a la cuestión.

A mediodía de ayer, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, María Jesús Montero, portavoz del Ejecutivo, señaló que los fondos los controlará todo el Gabinete. Sin embargo, será la Comisión quien los gestione.

Y es que las tensiones en el seno del Gobierno vienen de largo. No son pocas las ocasiones en que la formación morada se desmarca de las posiciones del Ejecutivo. Pone así los ingredientes para asegurar la desunión en el Gobierno.

Lo de la Comisión para la Recuperación es otro episodio, pero no será el último

Desde que el rey Juan Carlos decidiera abandonar España, pasando por las críticas a la Monarquía. Más recientemente, la crisis migratoria en Canarias, la enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para prohibir los desahucios, o los insultos de Ione Belarra, secretaria de Estado de Agenda 2030, contra Margarita Robles, ministra de Defensa.

Ésta, por su parte, había recordado al líder de Unidas Podemos que el presidente es Pedro Sánchez. Belarra dijo de ella que era la ministra “favorita” de los poderes que quieren que gobierne el PP con Vox.

Entre medias, manifestaciones en contra de las fusiones bancarias, a cuenta de la de CaixaBank y Bankia, la puesta en marcha ante el Ingreso Mínimo Vital o la insistencia por derogar toda la reforma laboral, algo a lo que se opone, por el momento, Nadia Calviño, la vicepresidente tercera para Asuntos Económicos.

Lo cierto es que Iglesias, con sus alianzas con ERC y Bildu, pretende escorar a la izquierda el Gobierno de coalición. En cambio, choca con la idea de Sánchez y de los ministros socialistas de acercarse al centro, como con alcanzar acuerdos con Ciudadanos.

Por el momento, parece que el vicepresidente segundo va ganando puesto que el sector moderado del Ejecutivo apenas alza la voz, aunque estén hartos de los movimientos de Iglesias. Mientras, el presidente calla.

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