Origen e historia de la sociedad civil

Por Mari Ángeles Solís del Río

La sociedad en que vivimos es el resultado de un conjunto de transformaciones, tanto individuales como colectivas, que se han producido a lo largo de la historia. Y muchos son los factores que han influido en esta transformación.

 

¿Qué entendemos por sociedad civil?, ¿Cuáles son los condicionantes para alcanzar la paz y armonía?, ¿cómo se distribuye el peso de las obligaciones adquiridas?. Es un tema que muchos filósofos políticos han tratado de explicar a lo largo de los tiempos.

La sociedad civil se crea y se estructura en base a la participación del individuo, en las cuestiones que competen a la sociedad, según en la etapa de la historia en la que se haya reflejado esa sociedad, en las formas de gobiernos existentes y en los modos de producción.

 

El origen de la sociedad civil

Desde la antigüedad, las características de los grupos sociales siempre han sido las mismas: orden, normas de conducta, derechos y libertades, y un órgano de poder. Por lo tanto, la sociedad civil, lo es, gracias a un gobierno, y el gobierno tiene legitimidad por ser el resultado de un orden social.

Dos teorías justifican la existencia de la sociedad civil. Por una parte, Hobbes plantea que lo que hace posible el orden civil es el principio de justicia; Por otra parte, Locke considera que el arbitrio de los individuos hace que trascienda la legalidad, y de ese modo se crean condiciones para implantar una justicia universal.

Tanto en un caso como en otro, se reconoce que la sociedad civil es un ámbito diferente al Estado, y tiene una capacidad de organización independiente del poder político.

En cambio, Adam Smith incluye en su teoría el pensamiento económico y nos dice que la organización social está sometida al ciclo económico. Su propuesta defiende que el intercambio económico produce cambios en la estructura de la sociedad y, por lo tanto, existe mayor necesidad de creación de un órgano rector del orden.

Así es que, el capitalismo, a través de la democracia, busca la legitimación del acuerdo político para garantizar el desarrollo económico. Sin embargo, Montesquieu, ya se había pronunciado acerca de las formas de gobierno, y había expuesto que se crean y se destruyen por la evolución social que, a su vez, se encuentra condicionada por el comercio.

En la teoría marxista, la sociedad civil también se encuentra dominada por las condiciones de mercado puesto que, considera que la producción requiere de la unidad de la sociedad. Se necesita un orden entre producción y demanda para que la competencia no otorgue ventajas o desventajas. Así pues, Marx defiende que, debido a la competencia entre propietarios, donde el Estado se convierte en un instrumento más o en una mercancía entre ciertos productores, interesados en las normas de intercambio, es, en ese escenario donde tiene sentido la lucha de clases.

Para Marx, la lucha de la burguesía contra el Estado absolutista da como resultado la sociedad civil. Su objetivo es crear las bases de una sociedad donde se elimine la dominación, suprimiendo la inequidad de los dueños del capital con los dueños de la fuerza de producción.

Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que la sociedad civil ha existido siempre porque en todo núcleo de población es necesario, y ha sido necesario a través de los tiempos, crear un mínimo orden o gobierno, para garantizar la convivencia pacífica. Y también sabemos que el mercado económico ha marcado las diferencias en los distintos tipos de sociedades que se han dado a lo largo de la historia.

Sin restar importancia al factor económico, no olvidemos que en la sociedad civil también existen otro tipo de valores que la definen, como son los valores morales, religiosos y políticos, y que las dotan de unas características que las hacen también importantes, más allá de un simple espacio de intercambio.

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