Oleada de dimisiones en el gobierno británico por la decisión de Johnson

Oleada de dimisiones en el gobierno británico por la decisión de Johnson

La decisión de Boris Johnson, primer ministro británico, de suspender las sesiones de Westminster no han sentado bien en el Gobierno ni en el Partido Conservador y ya se han producido las dos primeras dimisiones. El primero en renunciar ha sido George Young, representante del Ejecutivo en la Cámara de los Lores.

En su carta de dimisión dirigida al presidente de la Cámara Alta manifiesta su malestar por el momento y por la duración de la suspensión, además del motivo.

En la misiva explica que no le han “persuadido la razones dadas para esa decisión, que creo que corre el riesgo de minar el papel fundamental del Parlamento en un momento crítico en nuestra historia y refuerza el punto de vista de que el Gobierno podría no tener la confianza de la Cámara para su política de Brexit”.

La segunda dimisión ha venido de la mano de Ruth Davidson, líder conservadora en Escocia. En cualquiera de los casos era una de las renuncias esperadas puesto que es una de las mayores defensoras del no Brexit dentro del partido.

Así, en su carta de dimisión publicada en su cuenta de Twitter expresa que, aunque no ha ocultado “el conflicto que he sentido por el Brexit, he intentado marcar un curso para nuestro partido que reconozca y respete el resultado del referéndum, buscando, al mismo tiempo, maximizar oportunidades y mitigar riesgos para los sectores y negocios clave en Escocia”.

Pero los motivos personales también están detrás de su renuncia, en especial por el nacimiento de su hijo. Dice que tener que enfrentarse a “dos elecciones en 20 meses” la “llena de temor y ésta no es manera de liderar”. Se refería a un posible adelanto electoral y a las elecciones previstas para 2021 en Escocia.

La líder tory es la artífice de la recuperación de los conservadores en Escocia a lo largo de los ocho años en los que ha estado al frente de la formación. Con todo, señalaba que “mientras intentaba ser una buena líder estos años, he demostrado ser una mala hija, hermana, pareja y amiga”.

De ahí que su decisión se incline por la ruptura con el liderazgo político porque “la llegada de mi hijo significa que ahora puedo hacer una elección diferente”. No obstante, se ha comprometido a continuar apoyando al partido y al primer ministro y que no dejara su escaño en el Parlamento escocés.

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