El mundo no se fía del espacio aéreo de Bielorrusia

El mundo no se fía del espacio aéreo de Bielorrusia

¿Es fiable el espacio aéreo de Bielorrusia? Es extraño comenzar una información con una pregunta a la que deberíamos dar una respuesta. Pero la razón es que sobrevuelan muchas dudas sobre el incidente de un avión de Ryanair al que, supuestamente, habrían obligado a aterrizar en Minsk.

Sucedió este domingo. Presuntamente, el movimiento palestino Hamás habría amenazado con hacer estallar una bomba que transportaría dicha aeronave sobre Vilna si no se cumplían unas exigencias.

“Nosotros, soldados de Hamás, pedimos que Israel cese los ataques en la Franja de Gaza. Pedimos que la Unión Europea deje de apoyar a Israel en esta guerra”, reza un hipotético mensaje. “Si no se cumplen nuestras demandas, la bomba explotará sobre Vilna el 23 de mayo”, se añadiría.

La amenaza sería una respuesta a la creciente escalada de los enfrentamientos entre el grupo islamista e Israel en la Franja de Gaza.

Las autoridades de Bielorrusia confirman el chantaje, si bien no han aclarado por qué se detuvo al periodista crítico Roman Protasevich y a su novia.

Además, Artiom Sikorski, director del Departamento de Aviación del Ministerio bielorruso de Transporte, desveló ayer detalles del mensaje. Éste, según Sikorski, lo recibió el Aeropuerto Nacional de Minsk.

El Gobierno de Bielorrusia asegura que no hubo inetnciones políticas

A ello añade que nunca hubo intención política alguna al obligar a aterrizar al avión de Ryanair en la capital de Bielorrusia.

Se une que, previamente a la nota amenazante, el Gobierno que preside Alexander Lukashenko advirtió de una señal procedente de la propia aeronave.

Según esta versión, fueron los pilotos del avión quienes advirtieron la presencia de un supuesto artefacto explosivo, decidiendo, de emergencia, aterrizar en Minsk.

Sikorski sostiene que los controladores aéreos “no presionaron a la tripulación de Ryanair para tomar esta decisión”. Insiste en que la parte bielorrusa actuó siempre de acuerdo con las normativas internacionales.

Tras inspeccionar la nave, las autoridades descartaron cualquier amenaza. Sin embargo, para entonces ya se había arrestado a varios pasajeros, entre ellos el periodista crítico con Lukashenko.

Así las cosas, los gobiernos afectados y la Unión Europea cuestionan los argumentos del Ejecutivo de Bielorrusia. Defienden que el único objetivo era detener a Protasevich. A partir de ahí… ¿se puede uno fiar del espacio aéreo bielorruso?

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