Montero contradice a Darias en relación a la objeción de conciencia al aborto

Montero contradice a Darias en relación a la objeción de conciencia al aborto

La objeción de conciencia al aborto por parte de los médicos se regulará en tres meses, según Irene Montero, ministra de Igualdad, en contra del criterio de Carolina Darias, titular de Sanidad.

Así lo ha afirmado la ministra de Igualdad en una entrevista en la Cadena SER. Avanzó que se reformará la ley de salud sexual y reproductiva de la interrupción voluntaria del embarazo.

En su opinión, es “urgente” reformar la ley del aborto, asegurando que el borrador de dicha reforma estará listo en diciembre.

“Nos reuniremos con entidades organizaciones y vamos poner en el centro el derecho al aborto efectivo para todas las mujeres en la pública y la educación sexual”, señaló.

Según trasladó, en España “hay reconocido un derecho que no se puede hacer efectivo para miles de mujeres con el enorme dolor que supone”. Esto supone, además, “una violación de los derechos humanos que reconocen todos los organismos internacionales”.

En ese sentido, apuntó que es necesario regular la objeción de conciencia, del mismo modo en que “se hizo con la ley de la eutanasia”. Sin embargo, su homóloga de Sanidad lo descarta.

Montero, asimismo, admite que “hay que proteger” el derecho individual de los médicos. En cambio, avisa de que se está convirtiendo “en una práctica para impedir el acceso efectivo de las mujeres” al en centros hospitalarios públicos.

De acuerdo con sus manifestaciones, el Gobierno y también Darias tiene “claro” que hay que reformar la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Además, afirma que ha hablado personalmente con Pedro Sánchez acerca de ese asunto.

La objeción de conciencia es un obstáculo

“Es evidente que la objeción de conciencia está siendo el principal obstáculo por el mal uso. Se convierte en que departamentos enteros [se nieguen]”, explicó. “Al  final los derechos de las mujeres siempre se ponen en tela de juicio y es una forma de infantilizarlas”, añadió.

Dicho esto, Montero dijo que entiende y respeta que haya “profesionales que no quieran hacer determinadas prácticas”. Por eso, debe haber “un registro y un control”.

“Si miramos los registros de objetores, vemos que son poquísimos, y no puede ser algo que tu objetes a un caso concreto. Tiene que ser algo que plantees con carácter previo. La objeción de conciencia no se puede convertir en un obstáculo”, explicó.

En opinión de la ministra de Igualdad, en los hospitales públicos, el aborto se considera “un estigma”. Esto “dificulta que muchos profesionales decidan lanzarse a cumplir con un derecho de la mujer”, opinó.

“Nos interesaba mucho escuchar a los profesionales sobre esta práctica y hay una enorme dificultad para acceder a formación” sobre el aborto en todas las etapas. “No sé si se puede hablar de represión, pero sí hay un estigma”, concluyó.

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