Moción: Abascal propone convocar otras elecciones

Moción: Abascal propone convocar otras elecciones

Santiago Abascal, presidente de Vox, defendió ayer la moción de censura presentada contra Pedro Sánchez y se postulaba como candidato a la Presidencia. En esta primera jornada de debates, en plena segunda oleada de coronavirus, tachó al Gobierno de “criminal” y de realizar una gestión nefasta de la epidemia.

Estas horas de gloria del líder de ultraderecha presentaron a un candidato enquistado en sus postulados supremacistas. Llegó a pedir en el Hemiciclo que los diputados respaldaran su moción para convertirle en presidente y convocar elecciones.

Un golpe de efecto dirigido más a “retratar” a sus señorías que a presentar un proyecto de gobierno digno de ser tenido en cuenta. Convocar comicios, en los que no cree, para salvar a un país y a sus autonomías, en las que tampoco cree, es su pretensión.

Según sus palabras, el Ejecutivo de Sánchez es “el peor” de los últimos 80 años. 40, no, 80, lo que abarca el franquismo y los peores momentos de la dictadura de Franco. Es “el que peor ha afrontado la pandemia en todo el mundo”, dijo.

Amenazó a los diputados que no apoyaran su moción de censura con que serán “responsables ante el pueblo español” de las “públicas y conocidas fechorías” del Gobierno.

A ello añadió la acusación al Ejecutivo de los “ataques” a la monarquía, a la independencia judicial, a la oposición y al mismo Estado de Derecho. “Son un frente popular social comunista en alianza con separatistas y terroristas. Una mafia. Y a los españoles se les ha terminado la paciencia”, añadió.

Además, reprochó que se trata de un Gobierno “ilegítimo” que llegó al Poder “traicionando” las promesas electorales y la confianza de sus votantes.

Una moción porque tiene “obligación de conciencia”

Según dijo el líder ultraderechista, presentaba esa moción porque tiene “obligación de conciencia” (risas), volviendo luego al chantaje de que “cada uno de nosotros se retrata para la posteridad”.

Obviamente, sus propuestas no eran creíbles, pero se permitió hacerlas consciente de que su iniciativa no tenía la más mínima posibilidad de prosperar. Es lo que tiene la democracia, que incluso permite a un antidemócrata como Abascal decir lo que quiera en sede parlamentaria.

Y es que no sólo era una censura al Gobierno, sino un reto a Pablo Casado. Como si fuera legítimo el ‘cambio de cromos’, recordó a la bancada popular que su formación les apoyo para formar gobierno en Madrid, Murcia y Andalucía. Ahora quiere su pago (mafioso): “Ahora me toca pedirles el voto a ustedes”, una suerte de aviso ‘sutil’ de que retirará sus apoyos.

Pero ahí no acabó la cosa y llegó uno de los momentos más denigrantes, vergonzosos, crueles, despreciables e indignos. Utilizó las cifras de muertes por la epidemia y las víctimas de ETA para cargar contra Sánchez. Y es que así es la derecha y más aún la ultraderecha.

Con ese tono, se comprometió a convocar elecciones antes de que termine 2020 de forma que los españoles elijan unos representantes que los “protejan y digan la verdad sobre la gravedad de la situación y futuros pactos”.

La mentira como si fuera verdad

Acostumbrado a mentir, Abascal no dudó en tratar de hacer de mentira verdad con datos que permanentemente ha falseado con tal de acercarse a la tribuna de oradores. ¿Por qué habríamos los españoles de creer que convocará elecciones?

Por suerte, los ciudadanos no son tontos ni inocentes (algunos sí son inocentes, o ciegos). Sabiendo que su moción no saldría adelante ni con los votos del PP, lo que sí logró fue su minuto de gloria (bueno, dos horas), haciendo perder el tiempo a unos diputados que tienen cosas mejores que hacer cayendo la que está cayendo.

Pero es lo que tiene la democracia, esa que tanto desprecia el señor Abascal. El hombre lo mismo creía que conseguiría convencer a nacionalistas, independentistas, socialistas y comunistas. Quién sabe.

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