“Memoria y presente”, por Isabel Viña

Isabel Viña.

Vivimos tiempos convulsos, vivimos tiempos sin respuestas y demasiado olvido injusto. Como se trasmite a la sociedad española, la memoria de nuestra reciente historia democrática, es una asignatura pendiente por parte de todos. Necesitamos trasladar esa memoria con mucha pedagogía. España es un país con una democracia muy joven, que ha salido de una dictadura cruel y genocida hace tan sólo 44 años. Es nuestra historia, la que tenemos que saber enseñar a todas las nuevas generaciones. Por eso es importante afianzar una memoria histórica contundente.

La sanidad pública y universal, la educación gratuita y para todos, becas para que los hijos de los obreros pudieran estudiar… todo esto no ha caído del cielo. Todos estos derechos sociales, culturales, participativos y solidarios no han salido de la nada.

Nuestros abuelos, abuelas, bisabuelos y demás antepasados, lucharon durante toda su vida para transformar, para cambiar un país caciquil, retrógrado y obsoleto. Lucharon y dieron muchos de ellos sus vidas para conseguir un país, una España más moderna, justa, libre, democrática y solidaria, sembraron las bases para que después de la muerte del dictador, llegara el proceso constituyente de 1978.

Un partido que luchaba en la clandestinidad, el PSOE, fue capaz de transformarse en beneficio de la ciudadanía y de la época en la que se vivía. Desde entonces y desde siempre el PSOE, cuando llegó al gobierno de un país recién salido de la oscuridad, con políticas socialdemócratas cambió, transformó y modernizó España de una manera extraordinaria. Cambió una sociedad herida, putrefacta en una sociedad emprendedora.

Tenemos que ser capaces de trasmitir a las nuevas generaciones que nada vino de la nada, que todos nuestros derechos surgieron del sudor, de la sangre vertida y de la lucha de muchos españoles y españolas.

Pedagogía y mucha, la socialdemocracia no solo debe conectar con discursos, no; debe hacerlo con hechos, y debe seguir cambiando la vida de la gente sin dar la espalda, siempre de frente, orgullosa de su historia y con la cabeza alta. Tenemos que ser firmes en nuestra memoria, demostrar y trasmitir que nada se regala y que todo lo que conseguimos nos lo están quitando.

La nueva izquierda olvida el cambio social y económico que se produjo en España gracias a la socialdemocracia renegando de ella. Las derechas, tanto la ultra derecha surgida con VOX como el PP, y los centros mal pintados de color naranja, nos quieren esconder la historia.

La socialdemocracia debe plantar cara y luchar para silenciar la mentira, debe regar a la sociedad de memoria, darla la mano y salir a la calle a pelear por todo lo que tanto les costó conseguir a nuestros mayores, y que en estos momentos estamos perdiendo.

La verdad es el camino y solo si ese camino le recorremos juntos, conseguiremos dar memoria a quien no la tiene.

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