Los refugiados, abandonados en las pistas de los aeropuertos de Europa

Serán trasladados al campamento de contenedores del aeropuerto de Tempelhof, Berlín, no operativo y convertido en un parque.
Más de un millar de refugiados y solicitantes de asilo procedentes de diversas regiones, serán trasladados paulatinamente a unos campamentos construidos mediante contenedores, de forma que se puedan cerrar los alojamientos provisionales, hangares del aeropuerto y gimnasios, que habían servido de cobijo a las decenas de miles de inmigrantes refugiados llegados en los últimos años. Para construir estos campamentos se han invertido 17 millones de euros, por cerca de 900 contenedores de 45 metros cuadrados. Para Carolina, un activista española en defensa de la mejora de las condiciones de vida de los refugiados e inmigrantes en Berlín, “en lugar de invertir dinero en la construcción de alojamiento temporal, se podría construir vivienda social, que sería una opción de larga duración para los refugiados y para la ciudad de Berlín en general, que está sufriendo un aumento abismal en los precios de la vivienda”. “Lo que está ocurriendo en Tempelhof es una maniobra de especulación inmobiliaria, dentro de una ciudad que está en pleno proceso de gentrificación -del término en inglés que significa alta burguesía, es un proceso de transformación de un espacio urbano deteriorado mediante la rehabilitación edificatoria que provoca un aumento de los alquileres o del coste de las viviendas- y privatización”, asegura esta activista.
Sin embargo, según un portavoz de la Oficina Estatal para Asuntos de Refugiados, se respetará la ley y se plantean estos campamentos, llamados Alojamientos Modulares para Refugiados, como una solución a más largo plazo: “Son edificios que pueden durar 80 años y que después se pueden utilizar para proyectos de vivienda social debido a su diseño modular. Nueve de ellos ya están completados y once más están bajo construcción o planeados”.

Problemas para integrarse en la sociedad
Los activistas de 100% Tempelhofer Feld critican estos campamentos después de escuchar a refugiados que preferirían poderse mudar a un piso de forma que puedan socializarse con la ciudad del entorno. La organización defensora del campo de Tempelhof cree que estos alojamientos modulares provocarán la falta de integración en el tejido social local.
En cambio, para la senadora de Berlín para Integración, Trabajo y Asuntos Sociales, Elke Breitenbach, estos campamentos temporales también fomentan la integración: “además de mejorar el alojamiento y el cuidado de los refugiados, en el tempohome”, así llama la Administración a estos alojamientos, “de Tempelhof se producen otras medidas para la integración, como los cursos de idiomas”. “El contacto con la sociedad de la ciudad se desarrollará aún más, también a través de las muchas iniciativas voluntarias que apoyan la integración de los refugiados”.

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