Los Fernández y el peronismo arrasan en Argentina.

, compañeros de candidatura, parten como favoritos después de que el Ministerio de Interior anunciara que el Frente de Todos peronista había logrado el 47% de apoyos en las primarias argentinas, frente al 32% que había obtenido la coalición que forma el Gobierno, Juntos por el Cambio. La victoria está cerca. “No venimos a restaurar ningún régimen, sino a crear una nueva Argentina en la que se acabarán las grietas, las divisiones y las venganzas”, exclamó Fernández ante sus seguidores. “Nunca fuimos locos, vamos a arreglar lo que otros estropearon”, apuntó. “Nuestro objetivo es que los argentinos recuperen la felicidad”.
El hundimiento del partido en el Gobierno fue indiscutible. En Buenos Aires donde se esperaba que la candidata María Eugenia Vidal ganara, el resultado dio un vuelco cuando Axel Kicillof, candidato kirchnerista, casi alcanza el 50% y Vidal solo logró el 32%. La oleada del peronismo se sintió de modo imparable en las zonas rurales, en el sur y en el norte. “Una ola de esperanza derrotó a la mentira y los argentinos del trabajo derrotaron a la especulación financiera”, trasladó Sergio Massa, que, tras varios años como líder de Alternativa Federal, ha regresado al peronismo.
Solo es preciso un 45% de los votos para alcanzar la presidencia puesto que, en el momento del recuento, en Octubre, se saquen del censo las abstenciones y los votos en blanco. Esa cifra ya está rebasada por los Fernández. Por ello, no haría falta una segunda vuelta en noviembre. Incluso antes de conocerse los resultados, su oponente, Macri, reconoció que para él había sido “una mala elección”.
“Duele no haber tenido todo el apoyo que esperábamos”, “han fallado todas las empresas encuestadoras”, manifestó Macri. Tras esperarse un resultado ajustado, finalmente fue una victoria abrumadora del peronismo. La noche fue de tensión para el Gobierno. . “Yo lo he hecho lo mejor que he podido”, apuntó Macri.
Tras el vuelco electoral, una cuestión se suma importante era conocer la reacción de los mercados financieros. El viernes subieron los índices de confianza ya que los sondeos daban la victoria a Macri. Pero el cambio de perspectivas predecía un lunes con turbulencias.
“Estas elecciones definen los próximos 30 años”, había manifestado Macri cuando fue a votar. Este proceso electoral era trascendental puesto que dos opciones radicales y opuestas se enfrentaban entre sí para alcanzar el poder.
Por su parte, el peronismo, debido a la desconfianza que sentían hacia Startmatic, empresa contratada por el Gobierno para el recuento de votos, Alberto Fernández explicó que “creamos nuestro propio centro de cómputo porque nos genera muchas dudas el modo en que se contrató esta empresa”. Además la candidatura de Cristina Fernández logró que María Servini, jueza electoral, prohibiera la difusión de resultados parciales, con el fin de evitar lo ocurrido en 2017, que se interrumpió a media noche el recuento que en aquel momento favorecía al macrismo.
Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), se establecieron en 2011 y son muy discutidas. Acaso las de 2019 sean las últimas, en caso de que en octubre se logre un consenso.

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